El posporno en las mesas de Puán, la promiscuidad en la lista de bestsellers; ¿quién dijo que a las letras les anda faltando sexo? En estos últimos meses está surgiendo un nuevo tipo de bestseller, el libro intergéneros. Es el resultado de un acoplamiento entre géneros literarios -similar al que propusieron allá en los lejanísimos setenta Tom Wolfe y Truman Capote y se llamó "nuevo periodismo": la crónica periodística con herramientas de la narrativa-. Estos son algunos de aquellos extraños hijos:

La neurociencia de autoayuda:

Las neurociencias son la superstición del siglo XXI, así como el psicoanálisis lo fueron en el siglo XX. "Usar el cerebro: conocer nuestra mente para vivir mejor" de Facundo Manes fue un boom editorial surgido a la luz de su prestigio. Le hace compañía "En cambio: aprendé a modificar tu cerebro para cambiar tu vida y sentirte mejor" de Estanislao Bachrach.

Aprenda liderazgo y deporte:

De otra superstición, la de "el deporte es una escuela de vida" surgen estos libros que dicen que la existencia es un partido, que uno forma parte de un equipo, y que hay que ganar. "Legado: 15 lecciones sobre liderazgo. Qué nos enseñan los All Blacks" de James Keer y "Los 16 escalones del liderazgo: mis valores en el fútbol y en la vida" del prócer Javier Mascherano junto a Nicolás Miguelez provienen de este malentendido.

Fantasías postapocalípticas adolescentes:

Los jóvenes de 12 a 18 ya no leen libros: leen sagas. En ellas, fundamentalmente, hay un grupo de adolescentes luchando por su subsistencia. Las trilogías de "Los juegos del hambre" de Suzanne Collins, "Divergente" de Verónica Roth y "Maze Runner" de James Dashner son el equivalente de los relatos de iniciación, pero le agregan elementos del videojuego, el teleteatro y ciencia ficción.

Gaturro desencadenado:

El fenómeno "Gaturro" no se detiene a descansar ni un solo día. De la factoría del dibujante NIk salen recopilaciones de historietas, juegos de PC, música, libros para pintar y clásicos de la literatura. De estos últimos híbridos -"Don Gatote de la Mancha"; "Gatarzán", "Gatock Holmes", e especialmente irritante el "El Principito by Gaturro", amado por los niños, tolerado por sus padres y detestado por el resto de los seres humanos.

Y más. El humorista inglés Tom Gauld, en una de sus tiras, propone los nuevos y calientes géneros: un libro de Espadas, Brujería y Autoayuda que se llame "El castillo de la Negatividad", un libro de economía con dibujitos para niños que se llame "El plan de responsabilidad fiscal del Conejito Marrón" y un libro de poesía postapocalíptica que se llame "Sonetos binarios para un invierno perpetuo". En las mesas de novedades de las librerías, en las listas de los textos más vendidos, no hay lugar para la pureza.

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