En el marco del debate por la despenalización del aborto, una niña salteña de 10 años que fue violada por su padrastro se ve imposibilitada de acceder a un aborto. La negativa a practicarle una interrupción del embarazo es un producto de un decreto firmado por el actual gobernador, Juan Manuel Urtubey, el 22 de marzo de 2012.

Según publicó la periodista Mariana Carbajal en el diario Página/12, la madre de la joven se enteró del embarazo cuando llevó a su hija al hospital Materno Infantil de la capital provincial por unos dolores de panza. Allí se enteraron que el embarazo tenía 19 semanas. El problema es que el decreto de Urtubey dispone que el aborto debe efectuarse hasta las 12 semanas de gestación.

La medida va en contra del propio artículo 86 del Código Penal, que permite practicar el aborto en dos casos: 1) Si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no puede ser evitado por otros medios; y 2) Si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente.

A pesar de la legislación vigente, Juan Manuel Urtubey firmó el decreto 1170/12, en la cual impuso como cláusula que el aborto debe hacerse dentro de las 12 semanas, incluso en casos de violación.

Por otro lado, Carbajal informó que el directorio del Observatorio de Violencia contra las Mujeres de Salta ya le exigió al Poder Ejecutivo provincial que derogue el decreto 1170/12. El pedido fue reiterado esta semana a través de una carta presentada por mesa de entradas en la Casa de Gobierno provincial.