Los principales candidatos opositores salieron a reclamar con firmeza por la "modernización" del método para sufragar, mediante la incorporación del voto electrónico. Sin embargo, la implementación del sistema demostró ser un fracaso en cinco países del "primer mundo":

- Alemania: El sistema se implementó en 2005. Cuatro años después, en 2009, y tras varias denuncias judiciales y apelaciones, el caso por el voto electrónico llegó hasta la mismísima Corte Suprema, que decidió declarar inconstitucional la utilización de urnas electrónicas por no permitir la fiscalización del proceso electoral por personas sin conocimientos técnicos suficientes.

En el fallo, se describe que "toda persona sin un saber técnico específico pueda entender y auditor el proceso electoral. Por lo que, en el momento en el que se pone una computadora de por medio, se está imponiendo un instrumento en el cual no se garantiza que el ciudadano pueda comprender plenamente el proceso electoral".

-Holanda: En 2006, un grupo de investigadores puso de manifiesto algunas fallas en el software de seguridad del sistema, cuando un grupo de informáticos mostró cómo a 25 metros de distancia, usando equipamiento accesible, era posible saber a quién estaba votando alguien en la urna electrónica. Dos años después, el Tribunal Electoral decidió dar marcha atrás y retomar a la vieja boleta en papel.

-Finlandia: En 2006 aprobó la utilización del voto electrónico para los comicios legislativos de 2008. En tres municipios se realizó una prueba y debido a los problemas en el uso los comicios fueron anulados.

Ya en 2010, el Ministerio de Justicia de Finlandia comunicó que el gobierno de ese país desistía de sus proyectos luego de que el supremo tribunal administrativo declarara nulas y ordenara rehacer por medios convencionales las elecciones en que se había experimentado anteriormente.

-Irlanda: En 2002, Irlanda gastó cientos de millones de euros en la compra de maquinarias y en estudiar el sistema. Dos años más tarde, la comisión a cargo de investigar las falencias y perfeccionar el método se "dio por vencido" y declaró que el sistema no era "capaz de garantizar la absoluta seguridad de la elección". En 2009, se decidió abandonar la idea y dos años después, en 2012, Irlanda terminó por vender las 7500 máquinas de voto adquiridas doce años atrás y le puso fin al debate.

-Estados Unidos: Representa, indudablemente, los riesgos de implementar el voto electrónico. Si bien en la mayoría de los estados se realiza el voto tradicional, en otros sufragan mediante el voto electrónico y los problemas son frecuentes.

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