El Incucai debía trasladar el martes por la noche un corazón, dos pulmones y otros órganos para ser donados, pero no se pudo realizar debido a que el aeropuerto de San Fernando estuvo cerrado por mantenimiento. No obstante, ese no fue el problema sino que la falta de coordinación entre los aeropuertos y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), dependiente del Ministerio de Transporte, no dieron otra alternativa para que se realizaran los vuelos y no se perdieran los órganos.

Esta falla burocrática hizo estallar en furia al conductor oficialista de A24 Antonio Laje al exigir que “los vuelos para trasladar los órganos tendrían que haber estado afectados antes” y recordó: “Vos tenés cuatro horas para trasladar un corazón, tenés que tener todo el sistema aceitado”.

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“Hace cinco meses que no se le afectan los aviones, si eso se hubiera hecho, no se hubieran perdido los órganos”, arremetió el conductor y se quejó: “En una Argentina donde todo es muy difícil, tenés un tema burocrático que quiero creer que es burocrático, porque un empresario conocido en un día tuvo la afectación del avión”.

La empresa Royal Class, que suele realizar viajes de traslados de órganos, podría haber realizado los vuelos de anoche desde Aeroparque, en donde tiene un hangar hace 26 años, pero la ANAC no le permite entrar aviones que no tienen basamento, el "domicilio" de las naves, en dicho aeropuerto. Y las naves que allí tiene registradas estaban en pleno vuelo a esa hora.

Ante este impedimento, Royal Class viene luchando hace tiempo para que el Gobierno le permita inscribir en su certificado de explotador (el permiso para volar) nuevas aeronaves que estén ubicadas en Aeroparque. Pero la ANAC, en vez de tratar la solicitud, hace silencio o responde con argumentos que no tienen relación con el pedido.