La brutal devaluación del peso, que lo llevó a operar en torno a los 40 por dólar, contagió una ola de ventas en mercados emergentes. Así lo afirmó Shamaila Khan, directora de deuda de mercados emergentes de la consultora internacional AllianceBernstein en Nueva York.

"Estas monedas están infectando a los mercados emergentes", dijo Khan, quien aseguró que se mantendrá la "volatilidad". Ayer, el peso se hundió casi 10% a 37,60 por dólar, después de alcanzar los 41,60 promediando la jornada.

En consonancia al desplome del peso, el real brasileño también sufrió en la jornada de ayer y terminó con una pérdida de 0,91%, a 4,157 reales por dólar. El peso mexicano siguió la tendencia al ceder 0,78% a 19,13 por dólar.

El escenario internacional también se presenta muy complicado. Las monedas de las economías emergentes sufrieron por el aumento de los intereses en Estados Unidos hacia donde emigraron capitales en busca de más seguridad. Argentina y Turquía fueron los más países más perjudicados.

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