El recorte de ministerios que planea Mauricio Macri incluirá la eliminación de carteras muy sensibles como la de Salud y Trabajo, lo que se convierte en todo un hito negativo para un presidente argentino que alcanzó el poder por vías democráticas.

Entre las medidas más llamativas del guadañazo de Macri a su equipo de trabajo se destacan la posible eliminación de los ministerios de Trabajo y Salud, que serían absorbidos por otras carteras.

Esta situación sería una imborrable marca negra para la democracia argentina, ya que el actual Presidente se sumaría a los dictadores Juan Carlos Onganía, Rodolfo Levingston y Pedro Eugenio Aramburu, los únicos que se atrevieron a degradar esos ministerios.

La cartera laboral fue creada en 1949 por Juan Domingo Perón y sólo perdió su estatus ministerial de forma parcial entre 1966 y 1971 -ajo las presidencias de facto de Onganía y Levingston- cuando se convirtió en una secretaría del Ministerio de Economía y Trabajo.

Por su parte, el área de Salud dejó de ser un ministerio durante dos etapas: Primero durante la autoproclamada "Revolución Libertadora", que tuvo como principal figura a Aramburu, y luego por Onganía, en 1966.

Ahora, Macri se sumaría a la nefasta lista que demuestra la gravedad de la decisión de recortar en áreas tan importantes.