Con modificaciones al texto original y con votos únicamente del oficialismo, la Legislatura porteña aprobó las reformas al Código Procesal Penal de la ciudad, con figuras como las de "informante", "infiltrado" y escuchas telefónicas para todos aquellos delitos con penas mayores a tres años.

El texto original planteaba la posibilidad de realizar escuchas y un seguimiento en tiempo real con intervención en los dispositivos electrónicos de los imputados por un delito. El rechazo obligó al oficialismo a realizar ciertas modificaciones y dejar solamente la escucha telefónica por plazos de 45 días, prorrogables por única vez por otros 45 días.

Además, se duplicarán los tiempos de detención por averiguación de antecedenes, se introducirá la figura de "infiltrado" que, más la habilitación de las escuchas telefónicas, se aplicarán a delitos que tengan penas mayores a tres años.

Desde su cuenta de Twitter, el legislador porteño por el FPV, Mariano Recalde, denunció que esta ley "atenta contra el principio de inocencia, contra el derecho a la defensa y las libertades individuales".

En esta nota