El ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva canceló un viaje que tenía previsto emprender a Etiopía, después de que un juez federal de Brasilia resolviera prohibirle salir del país y ordenara que se le retenga el pasaporte.

La suspensión del viaje fue confirmada a la agencia Télam por un vocero del ex mandatario, mientras la resolución judicial fue ratificada a esta agencia por fuentes de la Policía Federal (PF).

La decisión fue adoptada por el juez Ricardo Leite, un día después de que una cámara de apelaciones de Porto Alegre ratificara, y ampliara a 12 años y un mes, la condena de prisión por corrupción impuesta a Lula por un juzgado de primera instancia.

Leite comunicó esta noche su resolución al director general de la PF, Fernando Segovia, y éste informó la novedad al ministro de Justicia, Torquato Jardim.

El magistrado tomó esa decisión a pedido de la Fiscalía de Brasilia, pese a que el juez Sérgio Moro, a cargo de la investigación por la cual Lula fue condenado en esa causa y está procesado en otras varias, lo había autorizado a viajar.

Aunque Segovia había dicho que la PF estaba preparada para detener a Lula en forma tranquila si se lo requerían, funcionarios de la fuerza se comunicaron con los abogados del ex presidente, con el objeto de evitar un eventual incidente en el aeropuerto.

El ex mandatario tenía previsto partir en la madrugada de mañana hacia Etiopía para disertar sobre la erradicación del hambre y los programas sociales en Brasil, en un foro organizado por la Unión Africana.

El abogado de Lula, Cristiano Zanin, afirmó en una declaración divulgada esta noche que el fallo de Leite “refuerza las violaciones de las garantías fundamentales del ex presidente” porque el juez “fundamentó la decisión en un proceso que no está bajo su jurisdicción”.