En el marco del G20, Mauricio Macri pretendió usar a la Facultad de Derecho de la UBA para adular al primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, pero el operador judicial Daniel Angelici se lo impidió. El Presidente ya había planeado un acto para el 29 de noviembre, un día antes de la cumbre de mandatarios en Buenos Aires.

Con el mero objetivo de mejorar la relación bilateral, Macri había previsto que la casa de altos estudios designe al premier italiano como “Doctor Honoris Causa”, la máxima distinción académica. La iniciativa le fue transmitida al mandatario a través de un prestigioso docente de la facultad, un mes atrás, en el Palacio del Quirinale, en Roma, pudo reconstruir El Destape. Ofició de testigo el tercero en la reunión, el jurista italiano Guido Alpa. Pocos días después, el rector de la UBA, Alberto Barbieri, lo ratificó por vía diplomática cuando se lo comunicó oficialmente al embajador en Argentina, Giuseppe Manzo.

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La iniciativa se generó formalmente en un trámite relámpago en el ámbito de la Facultad de Derecho. Obtuvo la aprobación unánime de la Comisión de Enseñanza para que fuera aprobado por el Consejo Directivo el martes pasado. Pero ello no ocurrió.

En ausencia del decano Alberto Bueres, el representante de Justicia Legítima, Luis Niño, el de La Cámpora, Fernando Muriel, se opusieron a la iniciativa. La sorpresa la dio la UCR, cuyos consejeros también rechazaron entregarle el título a Conte, pese a que en la instancia fueron los radicales los que lo avalaron. La minoría del del claustro de profesores en el Consejo, Facultad Activa, se abstuvo de participar por entenderlo como una interna del oficialismo.

Si bien el acta demorará una semana más en publicarse, presentes relataron a este medio los duros términos utilizados para denegarle al italiano la mención honorífica, entre los cuales se incluyeron la calificación "xenófobo", "antidemocrático" y hasta se le imputó haber cometido fraude académico alterando sus antecedentes curriculares cuando fue elegido Primer Ministro de Italia, descalificándolo para poder acceder a la alta distinción. Uno de los consejeros por el claustro de profesores, el camarista civil Oscar Ameal, se refirió incluso despectivamente en relación con los méritos académicos de Conte en el ámbito del derecho privado, cuyos trabajos y trayectoria dijo desconocer. Finalmente se devolvió el expediente a comisión para que sea reevaluado, un eufemismo para el archivo indefinido de la propuesta.

Los radicales responden al vicerector de la UBA, Juan Pablo Mas Vélez. Él, a su vez, es el alfil que colocaron Daniel Angelici, Enrique “Coti” Nosiglia y Darío Richarte, quienes lo llevaron al Consejo de la Magistratura el mes pasado. La maniobra se puede interpretar como una fisura del operador judicial con Macri para generarle un malestar con impacto internacional.

Otras fuentes desplazaron a Angelici de la maniobra y, por el contrario, calificaron lo ocurrido como una alianza circunstancial entre profesores de la UCR y consejeros del peronismo, que se opusieron a regalarle una mención honorífica a uno de los paladines de la xenofobia europea.

El rector de la UBA le facturó un favor a Macri

Con una velocidad inusitada, el rector de la UBA, Alberto Barbieri, inició un nuevo trámite en Ciencias Económicas, la facultad que dirigió previamente. Pese a que el primer ministro italiano es abogado y profesor de derecho privado de la Universidad de Firenze, será finalmente designado “Doctor Honoris Causa” por una casa de altos estudios completamente ajena a su profesión.

Barbieri, oficialista de todos los gobiernos, le facturó así un favor a Macri al usar a la universidad pública más grande del país en beneficio de los intereses del PRO.

El próximo enfrentamiento podrá tener lugar en la elección de los representantes de los no docentes cuando, en los próximos días, Angelici, Nosiglia y Richarte estrenen lista para competir con quienes hasta hoy manejaron el gremio sin oposición firme.

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