La inflación de las pascuas le ganó a los salarios en los más de dos años que lleva Mauricio Macri de presidente. Solo en el último año, el salario mínimo perdió un 8,6% de poder de compra para la festividad, las jubilaciones redujeron su poder adquisitivo -7,1% y la AUH cayó en términos reales -6,9%.

Con un salario mínimo podían comprarse 29,2 canastas de pascuas en 2016, mientras que hoy tan solo 24,4. Con la jubilación más baja un adulto mayor podía conseguir casi 24 grupos de productos, en tanto que en 2018 poco menos de 20. Con una asignación universal por hijo en el primero de los festivos de Cambiemos se podían tener 4,7 canastas, mientras que hoy no llega a 4.

El incremento promedio de las tres canastas para el corriente año fue del 22,4% interanual, de acuerdo al relevamiento del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda. No obstante, la canasta económica fue la que más aumentó (+29%), seguida de la canasta estándar (27,5%). Por su parte, la canasta premium fue la que menos subió (+10,9%).

Con el paso del tiempo, las diferencias entre las tres canastas se achicaron en virtud de una evolución de precios asimétrica. El incremento acumulado de dos años para la más accesible fue del 87,1%, mientras que la suba acumulada para los últimos tres años fue del 148,8%. Las otras dos canastas, en cambio, aumentaron menos. La estándar ascendió 81% en el bienio y 138,9% en el trienio, mientras que la premium se encareció 57,4% y 107,9%, respectivamente.

Los productos que más aumentaron en el último año son la rosca de pascua (+32,3%), el conejo de pascua (+30,7%), el chocolate en barra (29,4%) y el salmón (+27,2%). Los que aumentaron menos son: el camarón (+24%), el huevo de pascua (+25%), los langostinos (25,6%) y el filet de merluza.

El informe de la UNDAV surgió de un relevamiento de 15 establecimientos comerciales del área metropolitana y otros del interior del país. Los ocho productos de la canasta estándar, representativa de los consumos de la clase media, cuestan $ 893. Esto es, un 27,5% más que en 2017. Cuando la integran segundas y terceras marcas, puede conseguirse por $ 390, que aumentaron 29% respecto al año anterior. En contraste, el segmento de alta gama consolida una canasta de $ 1.214, con una suba cercana al 11% en el último año.

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