Juan Carlos Schmid, uno de los miembros del triunvirato que preside la Confederación General del Trabajo (CGT) aseguró que analizó "la posibilidad de renunciar" cuando muchos gremios no acataron el llamado a paro general el último diciembre, aunque aclaró que luego decidió "no abandonar el barco".

En una entrevista concedida a la revista "Crisis", el sindicalista sostuvo que el último paro de diciembre fue convocado por la central en "el momento oportuno" ante el embate oficial y afirmó que sintió desazón" ante "la desautorización de algunos gremios que no lo acataron".

"Privilegié las costumbres adquiridas como marítimo y no como sindicalista. En esa actividad no se puede abandonar el barco en la mitad del océano. A bordo es imposible pegar un portazo. Hay que llegar a puerto. No puede haber desorden", descartó de inmediato.

Luego, Schmid detalló que "las diferencias internas son previas a la unificación, e importantes sectores quedaron afuera y no por lo mismo, pero el último Comité Central Confederal (CCC) facultó a la CGT a negociar y protestar, aunque luego algunos criticaron hasta las tácticas", y concluyó: "Se cumplió el mandato, porque si cada tres meses hay que ratificar al triunvirato hay un problema. Hay que unificar criterios".

En esta nota