"Margarita no tiene nada que ver con lo que muestra la televisión, miente para las cámaras".Tras décadas de silencio, Nilda Escalada, la hermana de Margarita Barrientos, habló en exclusiva con El Destape para contar lo que, afirma, es "su verdad" y desmentir a la titular del comedor Los Piletones y una de las dirigentes sociales preferidas de Mauricio Macri.

Escalada tiene hoy 50 años, y llegó a Buenos Aires en 1999, tras observar a Margarita Barrientos en televisión, cuando el premio de mujer del año le valió un almuerzo en el programa de Mirtha Legrand y la sociedad comenzaba a conocer su historia de vida en profundidad. Tras ello, la mujer, que se encontraba en un hogar transitorio, salió bajo la responsabilidad civil de Barrientos, dado los problemas de epilepsia que padece desde su adolescencia. Nilda sufre la enfermedad desde la muerte de su madre, quien falleció "en sus brazos" casi cuarenta años atrás.

"Busqué a Margarita pensando que nos íbamos a llevar como cuando éramos chicos, pero me encontré con un palo en la cabeza", señala Nilda.

La mujer es tajante con su hermana y la dirigente cercana a Macri: "Ahora Margarita es otra cosa, la cambió mucho la plata".


Nilda vive en el barrio Los Piletones y percibe una pensión mensual por incapacidad, conseguida gracias al apoyo y la gestión de la Junta Vecinal, quienes también le facilitaron el acceso a su propia casa dentro del barrio.

Tras reencontrarse con su hermana, la mujer se hospedó en su casa durante casi un año. Sin embargo, según relata, con el correr del tiempo "las cosas fueron cambiando" a medida que Barrientos fue codeándose con el poder: "Ella era buenita, pero después empezó a cambiar: dejó de saludarme. Mucha gente me decía que no le gustaba como me trataba mi hermana. Ella me sacó del hogar y quedó como responsable mía, pero eso duró menos de un año y me echó pensando que yo iba a volver arrastrándome".

El Destape intentó contactarse en reiteradas oportunidades con Barrientos y con sus allegados pero no obtuvo respuesta.

Tras quedar en la calle, Escalada volvió a alojarse en un hogar transitorio hasta que la hoy titular de la Junta Vecinal, Mónica Ruejas, decidió darle un lugar a la espera que el Instituto de la Vivienda (IVC) le asignara su casa, algo que sucedió recién dos años atrás.

"Nosotros pedimos por ella ante el Gobierno de la Ciudad como autoridades del barrio. Porque ella estaba de un lado al otro viviendo sin tener dónde ir. Estuvo mucho tiempo en mi casa, de hecho tuve amenazas porque vino Macarena-Antunez, hija de Barrientos- a decirme que yo me haga cargo de lo que le pasara a la hermana de Margarita", sostuvo Ruejas a El Destape.

Nilda y Margarita se cruzan a menudo en Los Piletones aunque no mantienen ningún tipo de relación: "Ella y sus hijos me cruzan y no me saludan más", afirma Escalada, quien se decidió a hablar ya que "Margarita no es lo que le muestra a las cámaras".


"Es todo mentira"

Nilda acusa a la dirigente mimada por el Presidente de falsear su historia de vida: "Ella dice que vino conmigo y que se hizo cargo. Todo eso es mentira. Se escapó de la casa, ni de la salud de su madre se ocupó. Y yo me quedé con mi vieja cuidándola, ella falleció en mis brazos y a partir de ahí empecé a tener estos problemas (en referencia a sus ataques de epilepsia)", disparó.

Según relata Barrientos, ella llegó a Buenos Aires tras huir de su casa junto a su hermana, a quien dejó en una casa del barrio: "De lejos vi un ranchito que estaba humeando y le digo: Nilda, andá a pedirle tortilla a la señora. Nunca me voy a olvidar. Yo pisé el alambrado y lo levanté y ella pasó. Y cuando salió corriendo por el medio de los yuyitos, yo salí corriendo para el otro lado y me fui para la ruta. Yo me di vuelta en un momento y la vi que ella lloraba y que me llamaba. Pero seguí corriendo...", describió la titular del comedor Los Piletones en una entrevista concedida a Luciana Mantero para el libro "Margarita Barrientos. Una crónica sobre la pobreza, el poder y la solidaridad", publicado el año pasado.

Por último, Escalada pidió a los medios de comunicación que le realizan entrevistas a Barrientos que le pregunten por el "abandono" que cometió sobre su persona: "Ella habla de amor a la familia, amor a los hijos, pero ni siquiera reconoce a su propia hermana. Estaría bueno que los medios también le pregunten por mí", sentenció.