El Gobierno nacional prometió que bajar la inflación iba a ser una de las cosas más fáciles de hacer pero, negligencia mediante, se convirtió en su talón de Aquiles. Ahora, su pronóstico optimista y que generaría un insólito alivio en el equipo que lidera Nicolás Dujovne es que diciembre cierre con un índice de "solo" 3 por ciento mensual.

Así lo reveló el matutino Ámbito Financiero. El ministro de Hacienda espera que el cepo monetario que se estrena este lunes en el Banco Central, junto a la banda de flotación cambiaria con un techo de 44 pesos, permita que para diciembre la inflación se ubique en un nivel cercano al 3 por ciento en el último mes del año.

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Octubre es, para el Palacio de Hacienda, un mes perdido. Con una nueva escalada del dólar, más el aumento en combustibles (la nafta ya supera los 40 pesos en algunos casos) y del transporte (el boleto mínimo llegará a $13 el 15) el IPC tendrá, otra vez, un número muy alto y seguirá elevando la perspectiva inflacionaria, que cerrará 2018 en torno al 40 por ciento.

En el Gobierno se ilusionan que la inflación baje al 3 por ciento, a tono con la indexación de la banda de flotación que dispuso el FMI y el Banco Central, para empezar a descender desde ese nivel en 2019. En el equipo de Dujovne creen que, si se da esa situación, la mejor cosecha y el fin del déficit por turismo mejorará la economía real a partir de marzo para que empiece a notarse algún atisbo de recuperación. Así, estiman, ganar las elecciones 2019 no sería una "utopía".