La Policía de la Ciudad volvió a allanar el Sanatorio de la Trinidad en busca del video de la endoscopía que se realizó la periodista y se constató que el examen no fue grabado.

El allanamiento había sido ordenado por el juez a cargo de la investigación de la muerte de la legisladora porteña, Gabriel Omar Ghirlanda.

Desde la Justicia destacaban la importancia que la grabación de la endoscopía podía tener para dilucidar qué fue lo que causó la muerte de la legisladora porteña.

Sin embargo, no se consiguieron los resultados esperados, ya que no existiría ninguna filmación de la endoscopía, como se había especulado en un principio.

La falta de un registro fílmico resulta extraña, ya que, por lo general, los médicos solicitan la grabación del estudio, aunque no es obligatorio hacerlo.

No obstante, los policías se llevaron el endoscopio con el que se realizó el estudio junto con su procesador, un CPU, dos sondas, información digital e impresa del resonador magnético y tomografía, información del equipo anestésico y reportes de estudios realizados a a la periodista, como análisis de sangre y electrocardiogramas.

Esa información se suma a las que ya había recabado la Policía: la historia clínica, el libro de enfermería y la hoja de guardia secuestradas el miércoles.

En la autopsia del cuerpo se encontraron perforaciones en el estómago y esófago. La próxima semana se realizarán estudios complementarios que servirán para determinar si esas lesiones fueron producidas durante la endoscopia.