El presidente Mauricio Macri y la vicepresidenta, Gabriela Michetti, recibieron en la Residencia de Olivos, a un niño entrerriano de 13 años, quien le pidió que impulse una Ley para que los supermercados donen a entidades de caridad la comida que van a descartar para que se distribuya entre los más pobres.

Santino Guglieri, quien padece Síndrome de Asperger, le había escrito una carta con ese pedido y tras leerla el presidente lo invitó a la residencia. El niño tiene una pasión: la literatura y ya publicó los cuentos Pasillos y Ojo Rojo, relatos vinculados al miedo.

Embed

"¿No querés ser científico?", le preguntó Michetti sin tacto y sin conocer la historia del niño. Como respuesta a la vicepresidenta, el Santino afirmó: "No, no, no. Prefiero escribir". Minutos antes, el niño había mostrado su interés por la lectura y la escritura literaria, acto que muestra que la vicepresidenta no lo escuchó.

Para Santino, su gran preocupación es terminar con el hambre en el mundo y la semana pasada, junto a su papá, conoció el Banco de Alimentos de Rosario, donde, dijo, aprendió mucho sobre la recuperación de comida.

En esta nota