El empresario de medios Luis Majul, que en los últimos años supo cosechar millones de pesos en adjudicaciones directas otorgadas por el gobierno de Mauricio Macri, se presentó ante la Justicia para declarar por la filtración de escuchas telefónicas entre la senadora Cristina Kirchner y Oscar Parrilli y se negó a dar precisiones sobre la obtención de las mismas.

En el acta de declaración, al que tuvo acceso El Destape, Majul fue consultado por el modo en que obtuvo esas grabaciones, a lo que respondió: "Deseo abstenerme de cualquier pregunta que pudiera hacerme el Tribunal" para así "proteger a la fuente", algo habitual que realizan los periodistas al ser citados en sede judicial.

Sin embargo, el magistrado insistió al repreguntarle si entiende "que la manera en que llegan a su poder las grabaciones también" se encuentra dentro de lo que llama "protección a la fuente", a lo que Majul respondió que estaba "seguro que sí".

Ante ello, Canicoba Corral insistió al consultarle "si la obtención de las grabaciones fue producto de la comisión de algún delito o fue de manera lícita", por lo que el empresario de medios cambió su versión pública, que indicaba que se las había encontrado "en calle, corriendo por Palermo", para volver a protegerse: "Entiendo que la Constitución me protege de responder esta pregunta y que no puedo aportar ningún dato", argumentó.

De esta forma, Majul intentó no brindar ningún tipo de detalles respecto a las grabaciones que difunde semana a semana en la televisión y la radio, aunque podría complicarse su situación: es que para el juez, si bien la difusión de las escuchas a Cristina Kirchner y Oscar Parrilli no representan un delito en sí mismo dado que es de interés periodístico, sí pudo haberse cometido un ilícito en la forma en que fueron obtenidas.

Semanas atrás, en diálogo con FM La Patriada, el magistrado había explicado que "Luis Majul podría haber incurrido en un delito por la filtración de las escuchas, pero depende de la modalidad. Si encontró la cinta de grabaciones tiradas en la calle no cometió un delito, si las compró o se las dio un funcionario público ya es otra cosa...".

Apenas después de eso, Majul explicó que las grabaciones las consiguió de forma "cinematográfica" y detalló que se dio "mientras corría por Palermo un domingo", algo que finalmente no dijo en sede judicial.

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