La crisis económica golpea cada vez más fuerte y llegó incluso al fútbol. Por falta de demanda, la dirigencia de Boca Juniors debió devolver más de la mitad de las entradas que Cruzeiro le dio para el duelo que los cruzará mañana por Copa Libertadores.

El peso del ajuste macrista es tan grande, que los 'Xeneizes' debieron resignar su pasión y no viajaran en masa hacia Brasil, como suelen hacer ante cada choque de su equipo en tierras extranjeras.

La dirigencia de Cruzeiro le había cedido a Boca 3700 localidades, pero sólo se vendieorn 1500 y el resto retornaron a la entidad brasileña.

El valor de las entradas había sido establecido en 50 dólares (unos 2.000 pesos). A ese precio hay que sumarle los costos de un viaje hacia el país vecino (probablemente en avión) y el alojamiento, lo que completa un total que ronda entre los 10 mil y 15 mil pesos de acuerdo con las comodidades elegidas.

En esta nota