En una polémica sesión de la Legislatura porteña, Cambiemos consiguió el apoyo de sectores aliados como Evolución, de Martín Lousteau, para sancionar una ley que le entregará edificios históricos del ex Zoo porteño a empresas privadas, situación que pone en riesgo la vida de los animales que aún viven allí.

Así, el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta abre la puerta a un negocio inmobiliario millonario en una de las zonas más codiciadas de la Ciudad de Buenos Aires y deja a las claras la desidia sobre el bienestar de los animales, que viven en estado de abandono y mueren de la peor forma.

La vergonzosa medida, que permite privatizar 15 edificios por entre 10 y 20 años, recibió en el recinto el repudio de un importante grupo de organizaciones ambientalistas y animalistas que alertaron sobre los efectos que tamaña intervención puede causar sobre la fauna.

"Es fácil predecir que si no toman mejores recaudo van a seguir muriendo animales", denunció el ex director del zoo Claudio Bertonatti, quien en julio pasado presentó una denuncia contra la Ciudad por la muerte de la rinoceronta Ruth y la jirafa Jackie, en el marco de un escenario angustiante para los animales.

"No sabemos que van a hacer ahora. Lo que sabemos es que el Ecoparque va a quedar intervenido por la Agencia de Protección Ambiental y esperamos que sean más receptivos que las gestiones anteriores. En dos años y pico que llevan de gestión ya tuvimos tres directores y la situación es que el Ecoparque está lejos de ser un lugar que inspire orgullo", apuntó Bertonatti.

Y resaltó: "La muerte del rinoceronte como de la jirafa deja en evidencia que obligaron a los animales a vivir con intervenciones en sus recintos que, al juzgar por los resultados, no son un ejemplo. En la denuncia presentamos pruebas de cómo el rinoceronte se puso muy agresivo por la situación debido al estrés que estaba padeciendo".

En ese sentido, Bertonatti denunció que en la actualidad se "está haciendo una obra en el recinto de los bisontes y los acorralaron en un espacio muy reducido", por lo que están "obligados a convivir con la obra y los trabajadores que no tienen ningún tipo de capacitación para evitar el estrés de los animales".

Para el naturalista y museólogo es consecuencia de "una serie de malos manejos que están conduciendo a la muerte de animales". Lo demuestran que "todas las medidas que se tomaron no van en sintonía con velar por la ley del Ecoparque", la cual apunta a asegurar el bienestar de los animales y "generar proyectos integrales de conservación, concientización y educación ambiental".

"Lejos de eso, las grandes decisiones tuvieron que ver con reducir la superficie del Ecoparque y desprenderse de edificios estratégicos para el cumplimiento de la ley. Para alcanzar el objetivo del bienestar animal hay que tener más espacio y no menos. Si querés tener programas integrales de conservación, no podés rifar los animales como lo están haciendo, los están regalando a cualquier zoológico del mundo y ese es el capital de la institución. Hay un manejo totalmente desatinado, sin un plan de población animal", explicó.

Y sentenció: "La gravedad de la ley deja expuesto que los legisladores no escucharon las voces de los especialistas. Es muy sintomático que el oficialismo votó unánimemente sin pensar las consecuencias. Eso realmente le hace daño a la democracia. Están defendiendo ideas que ni siquiera representan lo que la propia ciudadanía expresó en la audiencia pública".

Pero Cambiemos no estuvo sólo en la sanción de la polémica ley. Ya que necesitaba una mayoría especial de 40 votos para entregar tierras estatales, el oficialismo recibió el apoyo de Martín Lousteau y su bloque Evolución, el GEN y el socialismo de Roy Cortina para alcanzar la friolera de 42 escaños.

"Engañaron a la sociedad, los votos de sus legisladores son de gente que pensaba otra cosa", repudió el abogado ambientalista Enrique Viale, quien ademas definió la nueva legislación como "uno de los fraudes más grandes de los últimos años en la Ciudad de Buenos Aires"

"Esto empezó emascarado con la visión de Andy Freire, camuflando o utilizando la lucha de los animalistas para realizar un fenomenal negocio inmobiliario con las tierras más caras de la Argentina", acusó el letrado.

En la misma línea, Viale consideró que "pasamos del Ecoparque al Ecoshopping", ya que el espacio público pasa a ser privado y para negocios multimillonarios.

"Nos convierten a los ciudadanos en clientes. La Ciudad es sólo para el que pueda consumir. En el imaginario de esta gente no existe lo público", disparó a la vez que resaltó que en el esquema de Larreta "no sirven para los negocios tener los animales adentro y entonces se acelera un proceso totalmente irracional".

"Esta ley es una espada de Damocles sobre los animales. Ha quedado en un plano totalmente secundario el bienestar animal, supeditado a los negocios inmobiliarios", concluyó.