El sueño de la casa propia se transformó en una pesadilla. Quienes tomaron créditos de US$ 80.000 bajo la modalidad UVA en abril de 2016 en el Banco Nación (BNA), desde abril a agosto de 2018 tuvieron un aumento de más del 10% y si se toma como referencia la primer cuota inicial en abril de 2016 tuvieron un aumento de 78,41%. Desde la agrupación Hipotecados UVA indicaron que quieren poder pagar su casa pero que bajo esta modalidad y en un contexto inflacionario es casi imposible.

A través del último informe del Centro de Economía Político Argentino (CEPA), se conoció que aquella persona que en abril de 2016 obtuvo un crédito UVA de US$ 80.000 con el Banco Nación, con una duración a 30 años y una tasa del 3,5%, su cuota pasó de $8.613 en abril de 2018 a $ 9.543 al mes de agosto 2018. Además el capital adeudado entre abril de 2018 al 1 de agosto de 2018 aumentó $184.121 dado que pasó de $1.843.293 a $2.027.806. De esta manera el monto adeudado se incrementó en un 70%. No hay paritaria que alcance tal suba y esto sin haber atrasos en los pagos porque ese ya es otro tema.

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Con este escenario, hace cuatro meses se creó el colectivo Hipotecados UVA integrado por personas que adquirieron uno de estos créditos con la esperanza de tener el sueño de la casa propia pero a quienes cada vez se les dificulta más pagar las cuotas. “Somos el sector más vulnerable y todo el riesgo lo tomamos nosotros. Los bancos no toman ningún riesgo”, indicó Claudia, una de las referentes del colectivo.

A diferencia de los créditos tradicionales con tasas fijas, las cuotas de estos créditos hipotecarios se ajustan mensualmente por la inflación del período. Si bien existe una cláusula que protege al tomador del crédito en caso de aumento del índice de precios y obliga a los bancos a prolongar el plazo, los salarios, como sucedió durante los 10 meses de 2018, pueden no acompañar la inflación. De hecho, desde que se implementaron los créditos UVA, se endurecieron fuertemente las condiciones de acceso: la tasa aumentó de 3,5% a 6,5%, y el ingreso mínimo necesario se incrementó 165%. “Para acceder a un UVA de U$S 80.000 se debe contar con un ingreso de al menos $47.147 (considerando una cuota del 30% del ingreso)”, indicó CEPA.

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Desde Hipotecados UVA insisten en que “el espíritu del colectivo no es que nos subsiden, lo que queremos es pagar nuestras casas”. Para esto buscan que el Congreso trate los proyectos de ley presentados por la oposición, como el que formuló la diputada Mónica Macha que indica que el valor de la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) sea actualizado mediante la aplicación del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) o según la variación del Coeficiente de Variación Salarial (CVS), el que sea menor.

Si bien hace algunas semanas desde el Ejecutivo señalaron que la cuota de los créditos UVA no podrá superar el 10% de lo que aumente el índice que mide los salarios, desde Hipotecados UVA indicaron que solo los recibieron legisladores de la oposición e incluso Eduardo Amadeo, diputado de Cambiemos, los bloqueó de su twitter. Las paradojas de un gobierno que dialoga.

El panorama no parece nada alentador con los últimos números de inflación del INDEC. Mientras el Gobierno aseguraba en diciembre del año anterior una suba de precios del 15 por ciento, los precios a nivel mayorista subieron en septiembre un 16 por ciento. Esto lleva a un acumulado del 74 por ciento en sólo doce meses, el nivel más alto desde enero de 2002.

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En este contexto la afirmación de Claudia del casi imposible de las cuotas resulta bastante certero. Para un trabajador estatal que obtuvo el crédito el peso de la cuota- salario se incrementó de 23% a 29%, mientras que en el caso de quienes están afiliados a la UOM fue del 51% al 64% y el promedio de las remuneraciones aumentó de 30% a 36%. Casi un 40% del sueldo en deuda.

Más que políticas habitacionales que tengan como principal objetivo otorgar un derecho fundamental, como la casa propia, lo que se observa detrás de estos créditos tan promocionados por el Ejecutivo es profundizar la formación de sujetos endeudados. Lo que hay no es ya el derecho a la vivienda, sino a préstamos inmobiliarios. Como señaló el filósofo Lazzaratto en Gobernar a través de la deuda, el propósito es la producción del homo economicus neoliberal en donde el núcleo estratégico está puesto en la construcción y el desarrollo de la relación de poder entre acreedores y deudores. Esta no es una desventaja para el crecimiento económico, sino más bien es el motor de nuestra economía contemporánea profundizada hoy por Cambiemos. Los bancos continúan beneficiándose, tal es así que las ganancias de agostos fueron de 263,75% interanual. Se pelean el podio con las distribuidoras de energía