El programa Ahora 12, en vigencia hasta diciembre de este año, establece que el precio sobre el que se realiza el financiamiento es el mismo que el valor de contado. Incluso, el recargo por pagar con plásticos en una sola cuota está prohibido según la Ley 25.065 de Tarjetas de Crédito, que impide a los comerciantes realizar una diferenciación según el medio de pago que se utilice. Sin embargo, no es novedad que muchos comercios diferencian el precio de lista respecto del precio en cuotas.

Sumado a las denuncias que algunos consumidores realizan en las entidades correspondientes, Twitter es un buen espacio para ver los reclamos, el fundador de la ONG Consumidores Libres y ex diputado nacional por el Partido Socialista, Héctor Polino, denunció en un comunicado que "la mayoría de las veces (el consumidor) se encuentra con varios precios: el de lista, de contado y en 12 cuotas".

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Según la Ley 25.065, artículo 37: "El proveedor está obligado a no efectuar diferencias de precios entre operaciones al contado y con tarjetas", por lo cual dispone que "es ilegal". No debe existir en las etiquetas o productos la leyenda "precio contado, efectivo, y precio de lista", el precio es "uno solo".

Tal como denunció Polino, "los descuentos por pago de contado efectivo rondan el 20%; y el incremento del precio de lista cuando compramos en 12 cuotas es generalmente del 10%, con diferentes justificativos, generalmente algún tipo de seguro o directamente sin explicación alguna".

Aunque no se especifica en la definición del programa en la página web de Ahora 12 (http://www.ahora12.gob.ar/programa.htm), el precio a financiar debe coincidir con el precio de contado del bien, según pudo confirmar El Destape.

"Así, nos encontramos con los tres precios: De lista: $ 1.000. Contado (20% de descuento): $800. En 12 cuotas (10 % de aumento desde el precio de lista): $1.100. Doce cuotas reales sin interés, sin engaños, sería si los $800 de contado se dividieran por 12, y ése fuera el monto que se pagara por mes, como ocurre con el caso de los pasajes en autobús o avión. $ 800 ÷ 12= $ 66,67 a pagar por mes durante 12 meses", señala Polino.

"El interés (I) total que nos cobran es la diferencia entre el valor total que nos cobran y lo que pagaríamos al contado. I = 1100 – 800 = $ 300. Esos $300 nos los están cobrando sobre un préstamo de $800. Así, si nos cobraran los $1.100 al final del período de 12 meses, luego de transcurrido un año, la tasa de interés (R) sería de 37,5% anual. Si nos cobraran sólo el 37,5% anual diciendo que nos dan el crédito sin interés, ya sería un engaño, un fraude. Pero la tasa cobrada es en realidad mucho mayor, ya que la devolución no la hacemos toda junta al final del año, sino que la vamos haciendo mes a mes, a partir del primer mes. La primera parte que devolvemos nos la están prestando sólo por un mes, la segunda dos meses, y así sucesivamente. Al ir devolviendo el préstamo en cuotas en períodos de tiempo mucho menores que un año, la tasa de interés es mucho mayor", detalla el comunicado.

Los empresarios que realizan estas prácticas, no sólo estafan al consumidor, sino que aprovechan a su vez los beneficios que el Gobierno establece como incentivo para ingresar al plan. Los comerciantes cuentan con la ventaja, al tener un diagnóstico y un plan de mejoras, de aprovechar los otros programas del Ministerio de Industria, como aquellos que facilitan financiamiento blando para inversiones en bienes de capital, construcción e instalaciones.