Hace 10 años que el cargo de Defensor del Pueblo está acéfalo y desde finales del año pasado el nombre de Gabriel De Vedia, fiscal federal de la Seguridad Social y subrogante en Trabajo, comenzó a sonar con fuerza para ocuparlo.

Más de una decena de organizaciones sociales postularon al extitular de la Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos relativos a la Seguridad Social (Ufises), quien también cuenta con el apoyo de distintos sectores políticos. El Defensor del Pueblo tiene vital importancia. Posee acción judicial y su misión es proteger los derechos, garantías e intereses de los ciudadanos. De haber estado ocupado el cargo, el defensor hubiera podido interponer algún recurso judicial para defender a los usuarios que sufren el tarifazo en los servicios, lo que evidencia por qué el cargo continúa acéfalo.

“La Corte le denegó la legitimación activa a las defensorías del pueblo de las provincias para cuestionar los tarifazos. Ahí es cuando más se necesita un Defensor del Pueblo de la Nación, ¿quién defiende a la población de las tarifas nacionales sino?”, se preguntó De Vedia en diálogo con El Destape.

“La ausencia de defensor la noté mucho en la Ufises. Allí sentí que en algunas cuestiones era como un defensor del pueblo”, contó el fiscal. Desde la Ufises, De Vedia se mostró muy activo e incomodó al Poder Ejecutivo: denunció al entonces ministro de Finanzas Luis Caputo, y a los funcionarios de la Anses Emilio Basavilbaso y a Luis María Blaquier por maniobras irregulares en el manejo del FGS. El Gobierno lo terminó removiendo.

-¿Considera que desde el Gobierno podrían obstaculizar su postulación por el accionar activo que tuvo en la Ufises?

-Si se tiene una mirada superadora y se entiende mi función en Ufises, me parece que es viable porque me conocen. Políticamente, es la oposición quien propone al defensor. Además la ONU presentó una preocupación hace tres meses porque la Argentina no tiene Defensor del Pueblo. La Corte Suprema también lo mencionó en sus fallos: la situación actual es de inconstitucionalidad institucional por omisión. El propio Estado a través de la máxima instancia judicial reconoce que el pueblo está indefenso. Es una vergüenza.

-Como fiscal federal de la Seguridad Social y subrogante en el fuero laboral, ¿qué mapa de situación observa en el ámbito social?

-Noto una gran preocupación por parte de sectores que se sienten desprotegidos. En el ámbito laboral veo muchos despidos, sobre todo de delegados sindicales. Veo cantidad de empresas que están despidiendo. Y desde la Seguridad Social observo mucha preocupación por el deterioro del monto del FGS, que se sostiene con inversiones. Está mermando y la pregunta es si podrá responder con el pago de jubilaciones en cantidad y calidad.

-¿Está en riesgo el futuro de los jubilados?

-Hay un preocupación ante una posible reforma previsional que pueda exigir el FMI. No sería positiva para la sociedad ninguna reforma laboral ni de seguridad social que sean foráneas y menos que vengan del Fondo.

-¿Cómo interpretó el fallo Blanco, en el que la Corte Suprema se expresó sobre el índice aplicable para el nivel inicial de retiro?

-Fue un fallo saludable. Exhortó al Congreso a dictar una ley que fije el índice para actualizar las remuneraciones para calcular el haber inicial de un jubilado. Todo el fuero de la Seguridad Social y las cámaras federales actualizaban con el ISBIC y la Anses pretendía hacerlo con el RIPTE, que arrojaba montos menores. La Corte en Blanco dijo que entre 1995 y 2009 debe aplicarse el ISBIC hasta que el Congreso aborde una nueva ley. Y que esta doctrina es obligatoria para todas las causas en trámite.

-¿Esto puede abrir algún tipo de reclamo entre quienes entraron a la Reparación Histórica, para quienes rige el RIPTE?

-Creo que sí. Al decir la Corte que el ISBIC es más beneficioso, implícitamente está dejando entrever que el RIPTE es regresivo, por ende, es inconstitucional.

-Todas estas cuestiones podrían abordarse desde la Defensoría…

-Por supuesto. Eduardo Mondino (el exDefensor del Pueblo), en el 2008, hizo un juicio colectivo contra la Anses pidiendo que aplique Badaro para todos los jubilados. Ese panteo está en la Corte. El Defensor del Pueblo está para estas cosas.

Una familia numerosa

La historia familiar de Gabriel De Vedia une de alguna manera a todos los actores de la “grieta”. Es que pertenece a una familia que en términos ideológicos es muy variopinta.

Su padre fue Bartolomé De Vedia, periodista de La Nación, quien fue director de editoriales del diario y de Espectáculos. Tuvo 10 hijos. Seis varones y cuatro mujeres. De los varones, 3 son abogados, y uno de ellos es Mariano, quien siguió la línea de Bartolomé y es actualmente periodista en la tribuna de doctrina. Entre los hermanos de Gabriel también se cuenta el conocido cura Toto De Vedia. De las mujeres, una es religiosa de clausura, benedictina. Como si faltaran lazos políticos, su primo es el intendente de San Antonio de Areco, Francisco “Paco” Durañona. Su esposa, la periodista Adriana Reydó, es hija de detenidos-desaparecidos.