Desde principios de diciembre, Tucumán atraviesa un clima de creciente tensión entre la Policía provincial y trabajadores del sector bancario, un conflicto que continúa abierto hasta la actualidad y que se desarrolla en un contexto de incertidumbre política y social. La situación se volvió especialmente sensible por el debate nacional en torno a la reforma laboral y el vínculo del gobernador Osvaldo Jaldo con el Gobierno nacional, factores que atraviesan de fondo el escenario provincial.
El conflicto se inició a partir de denuncias laborales realizadas por empleados del Banco Patagonia, quienes se manifestaban de forma pacífica frente a una sucursal de la entidad en la ciudad de Concepción. Durante una de esas protestas, un operativo de la Policía de Tucumán avanzó sobre los manifestantes y derivó en una violenta represión contra empleados y delegados sindicales, hecho que motivó denuncias por el uso desmedido de la fuerza.
El Destape se contactó con la subsecretaria de La Bancaria en Tucumán, Cecilia Blas, quien explicó que el conflicto se originó tras el despido injustificado de Juan Pablo Nastar, exempleado del Banco Patagonia Tucumán, ocurrido el 5 de diciembre. El reclamo fue encabezado por delegados del Banco Nación, Banco Macro, Banco Patagonia y miembros de la Comisión Directiva de La Bancaria Tucumán, y en un primer momento se desarrolló sin incidentes.
Según detalló Blas, a la protesta se sumaron acusaciones de maltrato laboral, amenazas de despido, presiones internas y persecución sindical hacia quienes participan de las medidas gremiales, con la gerenta María José Mansilla como principal foco de las críticas.
La intervención policial se produjo mientras los empleados realizaban una manifestación sin cortes de tránsito ni incidentes previos. De acuerdo a lo señalado desde el gremio, efectivos de Infantería dispersaron la protesta mediante un accionar calificado como represivo y excesivo, profundizando el conflicto.
Desde la protesta del 5 de diciembre hasta la fecha de publicación de esta nota, Cecilia Blas aseguró a este medio que la única intervención oficial fue la de la Secretaría de Trabajo de la ciudad de Concepción, que realizó nuevas inspecciones en la sucursal bancaria. No obstante, afirmó que los trabajadores continuaron denunciando persecución, maltrato y hostigamiento por parte de la gerenta.
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En ese mismo sentido, confirmó que el trabajador despedido no fue reincorporado a su puesto, pese a que su caso dio origen al conflicto. Según informó el portal Mundo Gremial, la situación se mantuvo visible durante las semanas siguientes con expresiones públicas frente al Ministerio de Trabajo de Tucumán, en reclamo de una mayor intervención del Estado provincial. Sin embargo, Blas aclaró a El Destape que no se registraron nuevas protestas formales, aunque sí la aparición de panfletos frente al Ministerio, tanto en Tucumán como en la Ciudad de Buenos Aires.
Estas nuevas expresiones tuvieron como protagonista a Carlos Daniel Ferreyra, gerente de Desarrollo Humano y Clima Organizacional del Banco Patagonia, a quien los trabajadores señalaron como responsable directo de prácticas abusivas dentro de la entidad. Los volantes, que circularon de manera sostenida, lo califican con duros términos y reflejan un conflicto que permanece sin resolución.
Violencia institucional en contexto
El episodio ocurrido en Concepción se inscribe en un escenario más amplio de crecimiento de la violencia institucional, que también tiene expresiones en Tucumán. Un informe publicado recientemente por la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) advirtió que en el último año se duplicaron los hechos de represión policial en el país, con un aumento de personas heridas y de detenciones arbitrarias en el marco de protestas sociales.
Aunque se trata de hechos con dinámicas propias, distintas voces señalaron que comparten un patrón común: la respuesta policial frente a conflictos sociales sin instancias previas de mediación. Según consignó Pagina 12, el crecimiento de estos episodios forma parte de una tendencia nacional de criminalización de la protesta, que se expresa de manera desigual en las provincias pero con características similares.
Cabe destacar que el caso del Banco Patagonia también tuvo repercusiones en el plano institucional. Legisladores provinciales presentaron proyectos y expresaron públicamente su repudio al accionar de la Policía de Tucumán durante la protesta bancaria. Según informó Tendencia de Noticias, los parlamentarios José Cano, Silvia Elías de Pérez y Hugo Ledesma advirtieron que el uso de la fuerza contra un reclamo pacífico vulnera derechos constitucionales básicos, como la libertad sindical y el derecho a manifestarse.
En sus declaraciones, los legisladores alertaron sobre el riesgo de que la intervención policial en conflictos laborales se convierta en una herramienta de disciplinamiento social, y reclamaron explicaciones al área de Seguridad provincial. También solicitaron que se investigue la cadena de responsabilidades que derivó en el operativo desplegado en Concepción.
La reforma laboral a la vuelta de la esquina
Distintos sindicatos y organizaciones sociales están movilizándose en todo el país contra la reforma laboral propuesta por el Gobierno, que busca limitar derechos fundamentales como la representación sindical, la negociación colectiva y facilita despidos injustificados, entre otros puntos que afectan directamente al mundo del trabajo.
En ese contexto, la represión de protestas y el endurecimiento de respuestas policiales, como el operativo desmedido en Tucumán contra reclamos pacíficos de empleados bancarios, se inserta en un clima de conflictividad social potenciado por la reforma laboral. Sectores gremiales y sociales sostienen que endurecer el rol del Estado frente a protestas es parte de un patrón más amplio en un escenario en el que se busca restringir derechos laborales y reducir el poder de las organizaciones sindicales.
Cabe destacar que el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, anticipó este jueves que acompañará el proyecto de reforma laboral con sus legisladores tras reunirse con el ministro del Interior, Diego Santilli.
