Claudette Colvin, pionera de los derechos civiles en Estados Unidos tras ser arrestada a los 15 años por negarse a ceder su asiento en un autobús a una mujer blanca en Montgomery, Alabama, nueve meses antes del acto de rebeldía similar, pero más famoso, de Rosa Parks, falleció el martes a los 86 años.
Aunque permaneció como una figura en gran parte olvidada en el movimiento por los derechos civiles durante décadas, el acto de desobediencia de Colvin en 1955 inspiró a Parks y a otras personas, y contribuyó a sentar las bases de la demanda federal que prohibió la segregación racial en el transporte público estadounidense.
Su muerte, bajo cuidados paliativos en Texas, fue confirmada por Ashley Roseboro, portavoz de su familia y de la Fundación Claudette Colvin.
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En uno de los primeros actos publicitados de desobediencia civil contra las normas Jim Crow de Montgomery que regulaban los asientos de los autobuses urbanos en función de la raza, Colvin se negó a ceder su asiento a una mujer blanca, como le había ordenado el conductor, y permaneció allí hasta que fue sacada a rastras del autobús por la policía.
Según los relatos de su testimonio ante el tribunal, Colvin recordó que había estado estudiando a los héroes abolicionistas antiesclavistas en la escuela, y sentía que tenía a Harriet Tubman en un hombro, a Sojourner Truth en el otro, y "la historia me tenía pegada al asiento".
Sin embargo, Parks, una costurera de más edad que era secretaria de la sección local de la NAACP, una asociación estadounidense en favor de los derechos de las personas no blancas, fue vista como una figura más digna y simpática a la que apoyar cuando los líderes de los derechos civiles organizaron lo que se convirtió en un boicot a los autobuses, que duró un año y que lanzó al reverendo Martin Luther King Jr. a la escena nacional.
En el periodo previo al boicot, que comenzó en diciembre de 1955, cuestiones de clase social e incluso de "colorismo" —Colvin procedía de un entorno más pobre y tenía la piel más clara que Parks— hicieron que los líderes de los derechos civiles rehuyeran a la adolescente como abanderada del movimiento, según Roseboro.
Aproximadamente un año después de su detención, se quedó embarazada de un hombre casado, en un encuentro que más tarde calificó de estupro.
No obstante, Colvin se convirtió en una de las demandantes y testigo principal en el pleito Browder contra Gayle, en el que se impugnaban las políticas de Jim Crow de la ciudad en materia de autobuses. El caso desembocó en 1956 en la histórica sentencia de la Corte Suprema de Estados Unidos que prohibió la segregación en el transporte público por considerarla inconstitucional.
Colvin vivió en el olvido durante décadas, trabajando como cuidadora y auxiliar de enfermería y pasando dificultades como madre soltera, aunque historiadores y otras personas han sacado a la luz el papel fundamental que desempeñó en los inicios del movimiento por los derechos civiles.
Fred Gray, el abogado del caso Browder contra Gayle, atribuyó a Colvin el mérito de haber contribuido a desatar la batalla contra la segregación en el Sur profundo estadounidense.
"No quiero quitarle nada a la señora Parks, pero Claudette nos dio a todos el coraje moral para hacer lo que hicimos", dijo Gray, según el Washington Post.
En los últimos años, Colvin consiguió que se cancelaran sus antecedentes penales, según Roseboro.
Con información de Reuters
