Desde el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne, ratificó la postura del Gobierno y brindó una dura receta para bajar la inflación. "Sin la cláusula gatillo sería más fácil el proceso de desinflación", expresó.

"Cuando uno está en un proceso de desinflación, evidentemente la política inflacionaria es bastante dependiente de lo que ocurre con los acuerdos salariales. En 2017 la manera que encontraron fue la cláusula gatillo. Eso tenía un beneficio muy claro que era mirar para adelante, pero tiene un costo que generaba más inercia e indexación. Si pudiéramos ir quitándonos de encima la cláusula gatillo sería más fácil el proceso de desinflación", manifestó en diálogo con el diario La Nación.

Los dichos de Dujovne van en línea con lo dispuesto por El Fondo Monetario Internacional (FMI), que dentro de las recomendación que lanzó pidió "moderación salarial" como receta para poder controlar y bajar la inflación.

En un reporte firmado por el director del Departamento del Hemisferio Occidental, Alejandro Werner, el organismo indicó que Argentina crecerá 2,5 % en 2018, menos que en 2017.

"Se prevé que el crecimiento disminuya algo en 2018 por la contención fiscal y monetaria, mientras que la inflación seguiría en baja -suponiendo que haya moderación salarial-, y la reducción del déficit fiscal debería contribuir a contener la apreciación del peso y el deterioro de la cuenta corriente", reza el informe.

En ese sentido, Werner indicó que "Las negociaciones salariales van a ser muy importantes en los próximos meses para los precios y la inflación". Para el FMI, Argentina tendrá una inflación de alrededor del 16 %, un punto por encima de lo establecido por el Gobierno.