A pocas horas del partido de ida de la Superfinal de la Copa Libertadores entre Boca y River, las fuertes lluvias que caen sobre la Ciudad de Buenos Aires ponen en duda la disputa del partido y la decisión queda en manos de la Conmebol.

Las copiosas lluvias que se desarrollaron desde la madrugada anegaron algunos sectores del campo de juego de la Bombonera y la situación podría empeorar: El Servicio Meteorológico Nacional (SMN), pronostica que podría haber caída de granizo y actividad eléctrica en algunas zonas

Pero no sólo el estadio está complicado, también hay inundaciones en las calles linderas y algunos accesos a la Ciudad se ven afectados.

De mantenerse la situación climática, el partido puede estar en riesgo y los veedores de la Conmebol tendrán que evaluar si el encuentro se posterga, a diferencia de otros juegos en los que el árbitro es el único que tiene esa potestad. Se prevé que la resolución sea en horas del mediodía.

El reglamento de la Libertadores prevé que en caso de suspensión el encuentro se debe reprogramar para el día siguiente, aunque la Superfinal ha demostrado hasta el momento que está fuera de cualquier ley.