El allanamiento a la sede del sindicato de Camioneros se vio entorpecido por un insólito blooper de la Gendarmería, que llegó al sitio con una orden judicial que tenía mal la dirección.

La insólita situación fue confirmada por el abogado de la familia, Daniel Llermanos, quien en un móvil con C5N afirmó que los gendarmes "tuvieron que retirarse y volver con un nuevo papel correspondiente".

Esta mañana, 150 efectivos se presentaron en la que Camioneros posee en Constitución para allanar el lugar por orden del juzgado de garantías N° 9 de Lomas de Zamora.

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