Donald Trump y Kim Jong Un acordaron este martes "pasar página" durante una cumbre histórica que alumbró un documento conjunto en el que el líder norcoreano se compromete a llevar a cabo una "desnuclearización completa de la península coreana".

Trump y Kim se reunieron durante casi cinco horas: primero a solas durante unos 40 minutos y luego en una reunión de trabajo, seguida de un almuerzo con un menú de platos occidentales y asiáticos (cóctel de gambas, cerdo crujiente con salsa agridulce y tarta).

Después de décadas de tensión por las ambiciones atómicas de Corea del Norte, el presidente estadounidense aseguró que el "proceso" podrá comenzar "muy pronto".

Según informa la agencia Noticias Argentinas,la fórmula de la declaración conjunta es bastante vaga en cuanto a calendario. No precisa que la desnuclearización vaya a ser "verificable e irreversible" como reclamaba Estados Unidos antes de la cumbre de Singapur, lo que podría interpretarse como un paso atrás de Trump.

"Kim Jong Un reiteró su compromiso firme e inquebrantable en favor de una desnuclearización completa de la península coreana", escribió en este texto, que los dos están dispuestos a aplicar "en su totalidad" y "muy pronto".

Embed

Esta reunión, la primera entre un presidente estadounidense en activo y un líder norcoreano, estuvo marcada por apretones de manos, algo inimaginable hace tan sólo unos meses, cuando se amenazaban e insultaban.

Kim Jong Un estimó haber "pasado página" salvando "numerosos obstáculos" para llegar a un encuentro que es "un buen preludio para la paz". Donald Trump aseguró haber creado "un vínculo especial" con el número uno norcoreano, que dirige el país con mano de hierro como su padre y su abuelo.

Sonriente, Trump estimó que esta reunión "realmente fantástica" transcurrió "mejor de lo que nadie había esperado" y permitió hacer "muchos progresos". Donald Trump no escatimó en muestras de afecto y se declaró dispuesto a invitar a Kim a la Casa Blanca.

Embed