La Argentina importará por primera vez en su historia producción de trigo. Será desde Uruguay, por una cantidad de 300 toneladas, luego de la compra de ganado en pie que gestionó el ministerio de Agricultura como forma de paliar los aumentos que se dieron en ese producto a principios de 2016.

Si bien es una cantidad menor, no deja de ser llamativo que el país compre en el exterior un producto emblemático. La Argentina tiene un consumo local de alrededor 6 millones de toneladas anuales para la producción de harina, insumo fundamental del pan, por lo que la importación representa menos del 1% de las necesidades del país.

Argentina importará 300 toneladas de trigo de Uruguay

La industria molinera argumenta que la calidad de la cosecha local se vio afectada y no es suficiente para que pueda ser utilizada en la producción de harina. Según consigna el matutino El Cronista, es necesario una proteína mínima del 11% para que sea utilizable pero la cosecha local vino con 3 a 4 puntos menos.

La industria considera que se trata de importaciones "de prueba", que podrían abrir la puerta a transacciones aun mayores si es que la cosecha local no responde. Según el presidente de la Federación de Industria Molinera (FAIM), Diego Cifarelli, serían necesarias unas 200 mil toneladas más de alta calidad para cubrir las necesidades internas.

La importación puede ser un mensaje para que los productores no especulen con el precio

Inclusive, operadores del mercado sostienen que hay condiciones para importar trigo desde el Golfo Pérsico, al que consideran "de la mejor calidad del mundo". Esto es debido a los altos precios en la plaza argentina, de alrededor unos $4.000 la tonelada, mientras que el precio del trigo importado desde Medio Oriente rondaría los U$S 190, unos $2.800 al cambio actual si es que se compran a un volumen importante, unas 20 mil toneladas por lo menos.

La importación de trigo podría conformar una señal hacia el mercado interno, especialmente para los productores, para que no retengan los granos como forma de especulación del precio.

Esto se suma al acuerdo que realizó el ministro de Agricultura en abril para importar ganado en pie, como forma de abastecer la industria frigorífica ante la ola de aumentos de la carne producto del combo de suba del dólar y eliminación de las retenciones.

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