El Gobierno nacional y las empresas petroleras mantuvieron una reunión para negociar de qué forma subirá el precio de los combustibles. Mientras las empresas, que ahora tienen el precio desregulado, planean una suba de hasta el 10%, desde el Gobierno el ex CEO de Shell Argentina, Juan José Aranguren, les pidió que congelen los precios por dos meses.

El objetivo del pedido es no sumar ruido económico a la delicada situación financiera y cambiaria, según dejaron trascender a la agencia NA fuentes cercanas al encuentro realizado en la sede de la cartera de Energía.

Las empresas pretenden aumentar a partir de la suba en el barril de petróleo crudo -cerró a US$ 76 en la variedad Brent) y el hecho de que el dólar se haya acomodado por encima de los $ 22, ya que este lunes cerró a $ 22,33. Ante ese escenario, el cálculo realizado por las empresas es que se necesitaría una "recomposición" superior al 10%.

En el encuentro mantenido durante la jornada, Aranguren ratificó que el precio de los combustibles los fija cada compañía.

Pero las empresas se fueron con el convencimiento de que YPF, cuyo controlante es el Estado, congelará los precios durante al menos 60 días, y eso las obligaría a atenuar sus ajustes para no quedar fuera de competencia. Ahora, las conducciones de Shell, Axion y Trafigura deberán definir el camino a tomar, en consulta con sus directivos y accionistas.

La propuesta oficial sugiere que las compañías opten por recuperar entre julio y diciembre los aumentos no aplicados entre mayo y junio. Las empresas ya aumentaron un 14% los combustibles, casi lo mismo que la pauta inflacionaria para todo 2018.