La Justicia confirmó el procesamiento del perito trucho de la causa de Gas Natural Licuado (GNL), David Cohen, que derivó en las prisiones preventivas de Julio De Vido y Roberto Baratta, por haber confeccionado un informe falso que mantuvo el caso abierto y, gracias a ello, la causa de las fotocopias de los cuadernos quedó en manos de Claudio Bonadio y Carlos Stornelli.

Los jueces Martín Irurzun y Leopoldo Bruglia remarcaron que el falso testimonio es "un delito doloso en el cual el autor tiene que tener conciencia de que está negando, ocultando o afirmando una falsedad en contra de lo que él cree que es verdad”. En este sentido, sostuvieron que quedó "suficientemente demostrado a esta altura a través de los elementos al presente reunidos, (que) Cohen obró con el conocimiento, la conciencia y la voluntad exigidos en la especie".

En el escrito judicial, los magistrados argumentaron que "no se trata aquí de una disparidad de criterios entre expertos, o de su creencia sobre que decía la verdad, o aún, de un error en las valoraciones formuladas", como planteó la defensa para objetar el procesamiento. Por el contrario, se trata "de la clara oposición entre lo aseverado en el peritaje que presentara en solitario y sostuviera en su testimonio ante el Juzgado Federal n° 11, y lo objetivamente verdadero".

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Entre estas falsedades, mencionaron que Cohen habló de "un organismo inexistente y la omisión de las citas volcadas en apoyo de su trabajo, transcribiendo como propias valoraciones ajenas, y la gravedad que de ello pudo haberse derivado al producirse en el marco de su intervención en un proceso judicial".

Sobre Cohen también pesa el embargo de sus bienes por la suma de un millón de pesos y la prohibición de salir del país. La defensa apeló ambas decisiones judiciales, sin embargo la Sala II de la Cámara Criminal y Correccional Federal confirmó el embargo de bienes.

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