Flybondi festejó su primer cumpleaños el sábado. Desde su vuelo inaugural en enero de 2018 acumuló el trabajo en 15 destinos aéreos operativos de cabotaje y dos internacionales y mantiene cientas de rutas aún no explotadas en su activo. Todas por gentileza del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, que hace caso omiso a los múltiples incidentes y las cerca de mil cancelaciones que generó la empresa.

La compañía con estrechos vínculos al PRO es la elegida para desmantelar Aerolíneas Argentinas. Parte de este plan consiste en regalarle tramos aéreos que compitan con la empresa estatal para sacarle participación en el mercado mediante agresivas estrategias de precios, denunciadas como dumping por ser muy inferiores a sus costos. Llegaron a vender pasajes a tan solo $ 8 e incluso a $ 1, lo que desafía cualquier argumento financiero. Además, el Gobierno les entregó y reformó un aeropuerto militar para que utilicen casi en exclusiva, con múltiples subsidios nacionales y provinciales, hechos inéditos para una privada.

Otra de las puntas donde hila Flybondi abarca el agresivo ataque a los sindicatos aeronáuticos, los únicos actores del rubro que se oponen al vaciamiento de la aerolínea de bandera. ara eso el Gobierno les concedió, en tiempo récord, la posibilidad única de tener su propio sindicato. Y para conducirlo la firma eligió a un ex empleado de Socma, Fernando Granelli, quien comandó naves de MacAir Jet y trasladó personalmente a Mauricio Macri y a su padre, Francesco “Franco” Macri.

FB Líneas Aéreas opera 21 rutas y posee cientas congeladas en su cartera. Por su primer año en funciones, la compañía anunció que desde marzo activará otras siete, que ya comenzó a vender.

En diciembre, Dietrich la favoreció con otros 284 tramos, incluido el único que une Buenos Aires con las Malvinas. El otro operador que puede llegar al archipiélago desde el territorio continental también es extranjero, LAN, que había sido presidida por el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui. Ambas concesiones fueron entregadas por Macri quien, llamativamente, mantiene a la empresa estatal sin viajes a la isla ocupada por Inglaterra.

Tal como reveló El Destape, en su primer semestre Flybondi generó más de una decena de incidentes y canceló 887 vuelos, lo que la convierte en la aerolínea más peligrosa del país. Pese a ello, el titular de ANAC, Tomás Insausti, jamás la multó ni quitó la licencia, a pesar de que ese debería ser el rol del organismo de control. Los mismos empleados de la compañía le admitieron a este medio en exclusiva que tienen pánico de subirse a los aviones donde trabajan y que los protocolos de seguridad los escribe personal con nula experiencia y capacitación.