Al 1209 de Orange Street, Wilmington, Delaware, Google Street View deja ver un toldo minúsculo, que encabeza un edificio simple, de dos plantas, y ubicado al frente de un estacionamiento que lo triplica en tamaño. Es imposible que cualquier caminante que pase por su vereda imagine que allí funciona la sede corporativa de grandes conglomerados empresariales, que al igual que Clarín y los fondos buitres, deciden alojarse en este estado de Estados Unidos por los beneficios impositivos y legales que allí encuentran.

The Corporation Trust Company es el nombre de la empresa que regentea este edificio soso, que fue foco de durísimos artículos por parte de diarios como The Guardian o en New York Times, y que además fue analizado en detalle por el investigador Nicholas Shaxson en su libro "Las islas del tesoro", que es considerado hoy una de las investigaciones más profundas y serias que se realizaron sobre los paraísos fiscales y las políticas corporativas para evadir impuestos.

articulo new york times sobre delaware

articulo new york times sobre delaware

articulo new york times sobre delaware

El libro de medio millar de páginas plagadas de denuncias se publicó por primera vez en 2011 y se tradujo al español hace apenas un año. Desde entonces, ha recibido premios y elogios por el nivel de detalle de las investigaciones y por las revelaciones que Shaxson logró.

Las islas del tesoro tiene numerosas menciones hacia Delaware, al que tilda como "el mayor proveedor de secretismo corporativo extraterritorial", pero específicamente a The Corporation Trust lo define como uno de los principales engranajes de estas maniobras.



Grupo Clarín Services. The Corporation Trust fue blanco además de duros artículos periodísticos. The New York Times denunció que, detrás de sus "oficinas monótonas" y su "toldo desteñido", se esconden firmas de la talla de American Airlines, Apple, Bank of America, Cargill, Coca -Cola, Ford, Google, JPMorgan, etc.

Según este periódico, las motivaciones son claras: reducir impuestos, sortear regulaciones, dar con tribunales amistosos e incluso "cubrir huellas". En una extensa nota, advierte: "Es fácil configurar empresas fantasmas acá; nadie hará preguntas".