Costa: "Pasé de trabajar en boliches, donde nadie te mira, a tener mi nombre en la calle Corrientes"

15 de enero, 2023 | 13.48

(Por Verónica Rodríguez) La actriz y humorista Costa encabeza junto al grupo teatral Los Macocos el music hall "Costa presidenta", al que describe como "una comedia que va por el lado de la sátira sobre los vínculos del poder", y que se puede ver de jueves a domingos a las 21 en el porteño teatro Premier.

"La mejor definición de este espectáculo es que soy yo en la presidencia y pasa todo lo que me puede suceder a mí; tengo a mi gente querida, la que me ayuda, otra que me detesta, tengo verdades y mentiras y tengo un público fiel. El que vea el espectáculo se va a reír una hora y media, que en los tiempos que corren ya es un montón", expresó Costa en charla con Télam.

Con dirección de Roberto Peloni, la obra tiene como protagonista a una Costa que no tiene muy en claro cómo llega a ser presidenta de Argentina. Ya en esa posición las cosas se complican cuando la situación del país no es la mejor y un grupo (Los Macocos) de ricos sin escrúpulos intentará quedarse con el sillón de Rivadavia.

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"Esta es una comedia que va por el lado de la sátira sobre los vínculos del poder, porque en definitiva el burlador termina siendo burlado. Pero también hay ternura y una historia de amor. Es un paseo por todo lo que somos, por nuestra identidad, nuestra idiosincrasia y, fundamentalmente, un canto al laburo y a la vida", agregó la panelista de "Cortá por Lozano" (Telefe) y que hace años es parte del ciclo radial "El club del Moro" por La 100.

En el espectáculo, que se presenta en la sala de avenida Corrientes 1565, la comediante cordobesa está acompañada por Martín Salazar, Marcelo Xicarts y Gabriel Wolf, tres integrantes de Los Macocos, los actores Celeste Campos y Damián Bravo; y un ensamble conformado por Martina Loyato, Liza Queti, Lucila Muiño, Pedro Raimondi, Pedro Vega y Guido Savino.

Télam: ¿Qué destacás de la obra?

Costa: En este momento, en cartelera no hay un music hall que hable de cosas nuestras. Hay comedias muy importantes, pero el lugar del cómico, del monólogo, de lo que hacía Antonio (Gasalla) en su momento o Enrique (Pinti), de una persona hablándole al público, no está. Ahora hay mucho stand up, que yo hice durante mucho tiempo, pero es otra cosa. Esta es una propuesta en la que hay tres malvados que quieren ser más ricos, que son Los Macocos, y entonces deciden poner un presidente. En medio de este plan, ellos dicen: "hombres presidente ya hubo, mujeres también", entonces piensan en alguien de las minorías, y dicen "un gay, o no, vamos por más, vamos por una mujer trans mejor", y ahí llego yo.

La obra es un poco un reality-ficción, habla un poco de mí y hay un cuento divertido. Tiene color, tiene música, folclore, tango, con un ensamble maravilloso, están Los Macocos, con los que siempre soñé trabajar; estoy rodeada de gente muy talentosa. Entonces a la hora de decidir, porque ya no quería hacer de mí, entre hacer una comedia o protagonizar un music hall con una producción tan grande atrás como esta, no lo dudé.

T: ¿Cómo es Costa presidenta?

C: Soy yo con mi historia, mis vivencias, pero en la presidencia y con todo lo que me puede pasar solo a mí. Por ejemplo, en un momento estoy buscando hablar con la Virgen y termino hablando con Dios y esas cosas me pasan en la vida.

T: ¿Hay espacio para el humor político en la obra en un año electoral?

C: No hay actualidad, hay historicidad de humor político, pero no actual, porque eso no lo sé hacer. Esta es una creación colectiva, se trabajó mucho para que nadie se sienta ofendido, no tengo el "piné" para dar una opinión política arriba de un escenario. Si bien uno hace política desde el momento en que se levanta y va a laburar.

Cuando me preguntan qué haría si fuera presidenta digo que mi primer decreto sería terminar con la mala onda, la mala vibra, en este país se vive muy bien en comparación con toda Latinoamérica. Yo me siento en una situación de privilegio de poder trabajar en lo que me gusta.

T: Hace ya unos años que estás como panelista en televisión y sos parte de un exitoso ciclo de radio, ¿aspirás a tener tu programa, a la conducción o a armar tus propios contenidos?

C: Yo armo contenidos. Trabajo con dos personas muy interesantes que tienen muy en claro quién soy, cuál es mi pensamiento y me respetan. Desde el "panelismo" no estoy al frente de un programa pero a la noche voy al teatro y ahí soy genio y figura, entonces por ahora no siento la necesidad y es difícil llegar a esos lugares también. A mí me gustaría contar historias en la tele.

T: ¿Cómo te sentís en estos ciclos cuando tenés que tratar temas de actualidad crudos teniendo que dejar de lado el humor?

C: Una pone el corazón ahí y a veces te vas afectada, te preguntás por qué pasan atrocidades, qué mierda nos pasa, dónde vivimos. Pero tampoco es un padecimiento, la gente que entrevistamos es la que realmente padece esas realidades.

T: Como actriz tenés un recorrido en teatro, ¿la televisión, las plataformas o el cine son asignaturas pendientes?

C: Nunca me lo planteé. Tampoco la gente me conoce como actriz, entonces no sé si pensarían en mí para un papel, siempre me ven haciendo de mí. Grabé algo para una plataforma, son cosas hermosas. Yo vivo el hoy, no pienso tanto a futuro. Me gustaría hacer la vida de Mariela Muñoz, no digo representarla yo, pero sí de participar de un proyecto para homenajear a una mujer trans que crio a más de una docena de hijos y que la justicia se los sacó y se sentó en la mesa de Mirtha Legrand y dijo "quiero a mis hijos". Entonces sí hay un montón de proyectos que me gustaría hacer, tal vez no desde la actuación sino desde la escritura, gran parte de esta obra la escribí yo. Todavía estamos construyendo nuestro colectivo y hay muchas historias para contar.

T: A la mañana hacés radio, a la tarde tele y ahora teatro a la noche, ¿cómo describís este momento de tu carrera?

C: Súper alegre, exitoso, estoy agradecida y bendecida. Hay cola de gente para laburar y me eligen a mí para estos proyectos. Arranqué trabajando a las tres de la mañana en boliches donde nadie te mira y ahora mi nombre está en la calle Corrientes en un teatro donde laburé hace veinte años como vestuarista.

Y desde mi lugar, también tengo la obligación de visibilizar nuestras realidades, si no lo hiciera sería una imbécil y una desagradecida, en cada entrevista que doy yo tengo que hablar de Tehuel (de la Torre), porque al Estado no le interesó encontrarlo, sigue desaparecido. Un pibe que salió a buscar laburo y no volvió a la casa. Es muy difícil encontrar un pibe trans que tenga un laburo formal. Si la ley de cupo laboral trans, que es muy buena, se aplicara, Tehuel no estaría desaparecido y las chicas tendrían una mejor vida.

Con información de Télam

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