En una polémica decisión, la producción del programa de Mirtha Legrand les prohibió a los invitados estar en el estudio mientras la diva hacía su descargo en vivo.

Fue en el programa de anoche, luego del escándalo protagonizado por Natacha Jaitt la semana pasada.

El dato lo reveló Pablo Sirven, invitado del programa de ayer, en una columna sobre el tema que escribió para La Nación.

"Los invitados tuvimos que ver ese monólogo doloroso, pero sin lágrimas, desde un monitor en camarines", expresó.

Y reveló: "Solo pudimos acceder al estudio cuando un miembro del equipo pronunció en voz alta "minuto y medio" para que las cámaras apuntaran hacia la mesa, con la anfitriona en la cabecera de la mesa y los cuatro comensales a su alrededor".

Además, describió el programa de ayer: "Todo fue más austero que en otras ocasiones: el saludo inicial resultó más corto y sin los aires juguetones de diva que suele imprimirle a ese momento. Tampoco se refirió a lo que llevaba puesto ni a la bijouterie. Se la veía con un rictus más severo que en otras ocasiones y más apagada aunque, siempre coqueta, en un corte repasó su boca con lápiz labial, pero sin dejar de referirse a lo mortificada que anduvo en estos días y a las conversaciones con Goldie, su hermana gemela sobre que las redes sociales han vuelto más áspero al sistema mediático".