El 18 de octubre se publicó por parte del Indec el índice de precios mayoristas. Este recoge los precios de insumos básicos en la economía y registró una suba mensual del 16% en el mes de septiembre con respecto al mes anterior. Se observa un aumento de 15.3% en productos nacionales y un 24.2% en productos importados. Esta cifra es sumamente elevada considerando que los precios al consumidor en el mes de septiembre han aumentado un 6.5% lo que nos hace pensar que si el aumento mayorista es de un 16% vamos a ver en los próximos meses un traslado a precios del consumidor de estos precios mayoristas.

Como mencioné en la entrevista con Roberto Navarro en Navarro2019, entre los que tienen un trabajo formal, el último decil tiene una inflación del 45%. Es decir, que quienes tienen menos recursos, la inflación los impacta mucho más y genera una mayor desigualdad.

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A esto le podemos sumar que no hay reapertura de paritarias, no hay control de precios en alimentos y hay una inflación del 10% sólo en el mes de septiembre en transporte, lo que lleva a generar una profunda quita de poder adquisitivo a las clases trabajadoras, con una inminente fractura en el tejido social como sucedió en los años 90.

La lógica que se aplica en este caso es que la devaluación, primero, influye en los precios mayoristas y, luego, en los bienes a consumo que vemos en las góndolas y en los precios de la energía. Es una inflación muy alta que también viene en productos primarios, productos agropecuarios, pesqueros, crudo y gas. Estos 2 últimos mencionados con inflaciones mensuales por encima de un 24%.

Los números son alarmantes porque hacen que la inflación al mayorista acumulado en el año 2018 sea ya de un 66%. Por eso, cuando hablamos de la inflación cotidiana de la mayoría de las personas estamos hablando de una inflación por encima del 45%. Debemos tener mucha preocupación con estos aumentos, ya que los precios al mayorista le impactan a las Pymes que son las empresas que mayor empleo generan en nuestro país. Vemos cómo la caída del mercado interno, sumado a esta inflación de costos con el agravante de las tasas por las nubes va a generar un escenario de muerte súbita para la mayoría de ellas.

Se avizora un escenario de estanflación, en donde por más que se genere una masa monetaria 0, en realidad, los precios siguen subiendo. Suben porque, como lo dice la inflación por mayorista, es una inflación de costos porque los costos para producir son cada vez más altos.

Este es el problema con el que cuenta Argentina hoy y no se soluciona con el crecimiento de una masa monetaria 0 como dice el presidente del BCRA, Guido Sandleris, y el presidente Mauricio Macri, sino que se soluciona con mejores condiciones de producción para la economía nacional, protección a nuestra industria y estabilidad cambiaria. Algo que no parece prometer el gobierno de Cambiemos.