El Senado convirtió en ley (38 votos a favor y ocho en contra) el proyecto que elimina la ampliación de 2021 del régimen de Zona Fría, el subsidio al consumo de gas para hogares ubicados en áreas de bajas temperaturas que consiste en un descuento que va de 30% a 50% en las facturas, dependiendo si los hogares tienen alguna ayuda estatal. En los hechos, la eliminación del subsidio implica una suba en la tarifa de gas que va de un 25% para los usuarios generales (sin ayuda estatal) y llega hasta una suba de un 100% para los hogares que recibían un descuento del 50% en sus facturas, que son los jubilados y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH).
Qué significa la eliminación del descuento
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El esquema de Zona Fría ampliado implicaba un descuento del 30% para los usuarios residenciales generales (sin atributos sociales) y una quita de un 50% en la factura para beneficiarios de tarifas sociales y sectores vulnerables (jubilados y pensionados de hasta cuatro haberes mínimos, titulares de AUH, Monotributo Social, pensiones no contributivas, entre otros).
Según un trabajo elaborado por el consultor en energía, oil & gas Nicolás Taiariol, al que accedió El Destape- que analiza el impacto económico de la modificación al esquema- los hogares que reciben algún tipo de ayuda del Estado perdieron el descuento del 50% y sus facturas se duplicarán. Es decir, tendrán una suba de 100% en la tarifa.
Por otra parte, los usuarios residenciales generales (que no reciben ayuda estatal) que fueron excluidos la semana pasada del régimen de Zona Fría perdieron el descuento del 30% y su factura subirá alrededor de un 43%.
El impacto en la factura final se debe no sólo a la eliminación del descuento, sino que –además- el mecanismo de Zona Fría también sufrió una modificación clave, ya que antes se aplicaba sobre el total de la factura y ahora, con el proyecto aprobado en el Congreso, el descuento será sólo sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST). Es decir, no incluye al Valor Agregado de Distribución y el costo del transporte del gas, componentes que explican una buena parte del cargo fijo de las facturas.
Siguiendo con el análisis de Taiariol, los usuarios residenciales que mantienen el 30% (Patagonia, Malargüe y la Puna) con el nuevo cálculo sufrirán un aumento real de un 25,7%.
Para los usuarios con atributos sociales (jubilaciones, AUH, ente otros) que conservan el esquema de Zona Fría (descuento de un 50%), el beneficio ya no cubre cargos fijos, por lo que su factura subiría alrededor de un 60%.
Desglose de facturas
Para comprender el impacto económico real de las modificaciones al esquema de Zona Fría hay que descomponer el costo total aproximado de la tarifa de gas residencial en los cuatro componentes principales: PIST (peso aproximado en la factura de 35% a 45%), donde se aplicará el descuento del subsidio por zonas frías.
Además, el componente Valor Agregado de Distribución (peso de entre 25% y 35%) y el transporte de gas (entre 5% y 10%). Los usuarios patagónicos, de Malargüe y la Puna pagarán el 100% del VAD y el transporte (además hay impuestos, que explican entre un 20% y 25% de la factura).
“El beneficio por Zona Fría deja de ser de libre consumo y se acota a un bloque máximo mensual Consumo base según la zona climática y la época del año”, explicó Taiariol, que añadió que “los metros cúbicos que excedan el tope regional (consumo excedente) se facturan a la tarifa PIST de mercado, sin subsidio nacional ni descuento por clima”.
Jubilados y Titulares de AUH excluidos del régimen
El análisis del consultor pone el foco en los hogares que ingresaron al esquema en 2021 y ahora perdieron el descuento del 50% en las facturas de gas. Como las boletas varían según las regiones y los impuestos o tasas aplicadas, Taiariol tomó valores genéricos para aplicar ejemplos de incrementos finales.
De este modo, el consultor explicó que un beneficiario que recibía un descuento de un 50% por Zona Fría que pagaba $ 10.000 tendrá una factura sin beneficio de $ 20.000, marcando una variación relativa de un 100%. Si la factura base del beneficiario de AUH o un jubilado con descuento del 50% es de $ 50.000, ahora recibirá un monto de $ 100.000 en su factura de gas.
Para los usuarios de Zonas Fría de la Patagonia, la Puna y Malargüe o sectores vulnerables que conservan la bonificación del 50%, el beneficio pierde peso relativo en la factura final al aplicar solo sobre el PIST y no cubrir los costos de red ni cargos fijos.
Estos usuarios bajo el esquema anterior pagaban $ 50.000 la factura de $ 100.000. Pero con el nuevo esquema aprobado la semana pasada, que implica un descuento de un 50% solo sobre PIST (y no la factura general) pagarán $ 80.000 sobre una factura de $ 100.000.
Taiariol afirma que “el resultado neto es que el usuario que mantiene formalmente la Zona Fría sufre un aumento del 60% de bolsillo, porque –en el ejemplo- pasa de pagar $ 50.000 a $ 80.000 debido al cambio en la fórmula de aplicación del beneficio”.
Usuarios residenciales generales (beneficio original del 30%)
Estos usuarios perdieron el descuento del 30% en su factura. La boleta experimentará un aumento directo de alrededor de un 43% por la sola eliminación del descuento. Es decir, una factura base de $ 10.000 tendrá un monto sin el descuento del 30% de $ 14.290 y, por lo tanto, se le aplicará una suba final de un 43%.
En el caso de facturas de $ 100.000, que al no recibir el 30% de descuento ahora pasará a recibir una boleta de $ 142.900, implicará un aumento de un 43% final.
En el caso de los usuarios patagónicos, de Malargüe y la Puna que mantienen el descuento del 30%, pero ahora bajo la nueva metodología que se aplica solo sobre el PIST, si su factura es de $ 100.000, en el esquema anterior pagaban $ 70.000 y ahora pasarán a abonar $ 88.000 en su factura. El impacto real es de una suba de un 25%.
Los puntos que más destaca del análisis son:
- Cambio en el cálculo del descuento. El descuento ya no aplica al total de la factura, solo al precio del gas en boca de pozo (PIST).
- Los beneficiarios jubilados y con AUH que fueron excluidos de Zona Fría: pierden el 50% y su tarifa se duplica (+100%).
- Usuarios residenciales generales excluidos de Zona Fría: pierden el 30% y su factura sube un +43%.
- Usuarios residenciales que mantienen el 30% (Patagonia, Malargüe y la Puna): con el nuevo cálculo, sufren un aumento real de más del 25%.
- Usuarios con ayuda estatal que conservan Zona Fría: aunque mantienen el descuento del 50%, el beneficio ya no cubre cargos fijos, por lo que su factura sube un alrededor de un 60%.
El fin de un subsidio histórico
La reforma se aplicó sobre de uno de los principales subsidios energéticos del país que comenzó en 2002 con un alcance de 800.000 usuarios, pero con la ampliación de 2021 llegó a más de cuatro millones de hogares. Se aplica sobre el gas natural por red y el gas envasado.
Las provincias que perdieron el beneficio son el centro y sur de Córdoba, San Luis, Buenos Aires, sur de Santa Fe y gran parte de Mendoza. De este modo, el Régimen de Zona Fría volvió a cubrir al universo original de usuarios de 2002 (Ley 25.565), que son los que están radicados en la Patagonia, Malargüe (Mendoza) y la Puna, que se estima en poco menos de un millón de beneficiarios. Sin embargo, estos hogares que mantienen el descuento también sufrirán aumentos en las facturas finales.
