En diciembre del 2018, la fuga de capitales ascendió a u$s862 millones, lo cual representa un aumento del 111% frente al mes anterior pero un 68% inferior al de un año atrás. De modo que la compra de divisas para atesorar sumó el año pasado nada menos que u$s27.230 millones.

A partir de este dato, en los primeros tres años de mandato de la coalición de Cambiemos la fuga de capitales ascendió a u$s59.328 millones, es decir, más que todo el acuerdo ampliado con el FMI.

Según detalló Ámbito Financiero, en el primer año de gestión se “fugaron” u$s9.951 millones, con la particularidad que en diciembre de 2016 se dio el único registro de la era Macri donde hubo “descanutaje” es decir los privados desarmaron “canuto”, trajeron dólares en lugar de llevárselos por u$s2.015 millones.

En 2017 el nivel de atesoramiento llegó a u$s22.148 millones, 123% más que en 2016. Fue un año de elecciones donde el oficialismo triunfó rotundamente. Sin embargo, los privados siguieron atesorando divisas.

Y en 2018, con crisis cambiaria mediante y salvataje del FMI, el nivel de atesoramiento creció 23% respecto al 2017.

El reclamo de dólares desde que asumió Cambiemos refleja la falta de confianza de los ahorristas e inversores. Dado que por más que a lo largo de varios meses reinó “la tasa de interés real en pesos”, primero bajo el régimen de metas de inflación y luego bajo la nueva política monetaria pactada con el FMI, más allá que en algunos meses el “carry trade” perdió, el público siguió “apostando” o más bien “ahorrando” en dólares.