En medio del debate por el aborto en la Cámara de Diputados, el Gobierno difundió la "Carta de Intención" que envió al FMI para lograr el respaldo de ese organismo al modelo económico, "en medio de un panorama internacional desafiante".El documento es de vital importancia debido a que determina los objetivos y las decisiones que tomará el gobierno para hacer frente a la crisis.

El texto implica recortes en subsidios, postergación de la obra pública, revisión de impuestos, jubilaciones, cambios en el sistema de empleo, y modificaciones en las metas de inflación y déficit, además de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.

La carta de intención anuncia un ajuste brutal por medio del aumento de los servicios públicos: "Continuaremos avanzando en la reducción de los subsidios a la energía y el transporte con el objetivo de aumentar la proporción del costo de producción de esos servicios cubierto por el precio pagado por los consumidores, desde el 80 por ciento en 2017 hasta 90 por ciento en 2020, en promedio, para el gas y desde el 60 por ciento en 2017 hasta 90 por ciento en 2020, en promedio, para la electricidad".

Alerta sobre despidos en el Estado: "Continuaremos con nuestros esfuerzos para racionalizar el empleo público, que se irá reduciendo a través de: (i) no renovar cargos en puestos no prioritarios, (ii) congelar las nuevas contrataciones en el gobierno nacional durante dos años, y (iii) eliminar las posiciones redundantes. Nuestro objetivo es que el gasto en personal caiga de 3,2 por ciento del PBI en 2017 a 2,7 por ciento hacia el final del programa".

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