Debido a la inmensa devaluación de 2018 y el constante endeudamiento del Gobierno, la deuda pública, que Cristina y Néstor Kirchner redujeron al 40% del PBI, llegó al 95,4%, practicamente ya es del mismo tamaño que el Producto Bruto Interno.

De esta manera el dinero debido tanto interna como externamente saltó a los U$ 307.656 millones. Si se incluyera lo que aun se adeuda por el cupón PBI, sería u$s320.955 millones y salta al 99,5% del Producto Bruto Interno.

Lo más alarmante es el aumento que tuvo durante el 2018, ya que a la misma fecha de 2017, la misma era un 53,4% del PBI.

En paralelo, en solo 12 meses, se desvalorizó la deuda con los organismos públicos, como es el caso de ANSeS (u$s21.864 millones), ya que la mayoría de sus activos son en pesos, mientras que aumentó el endeudamiento con entidades privadas (u$s8.388 millones) y organismos internacionales, como el FMI, (u$s15.424 millones) con su momento clave tras el desembolso de Fondo en los últimos meses de año.

Lo más alarmante es que estos números son muy superiores a los proyectados por el organismo que conduce Cristine Lagarde, ya que el paper de junio pasado, que respaldó el acuerdo con Argentina, preveía que la deuda pública podría llegar en 2018 de 57,1 al 64,5% del PBI, para luego comenzar a descender.

Para colmo, el documento presentaba un “escenario adverso”, con un cierre anual de el 68,6% del PBI. En su segunda revisión de diciembre, el FMI la elevó a 78% del PBI, un número bastante inferior al que se arroja ahora.