La investigación sobre qué pasó con el avión en el que viajaba el futbolista Emiliano Sala arrojó un nuevo dato: el piloto que manejaba la aeronave, David Ibbotson, no había terminado los entrenamientos para obtener su licencia como piloto comercial.

Según reveló la BBC, Ibbotson no tenía permiso para realizar vuelos comerciales. Así determinó el informe preliminar de la tragedia elaborado por la Oficina de Investigación de Accidentes Aéreos (AAIB). Esta situación alimenta la teoría de que el vuelo era ilegal.

El piloto sólo tenía una licencia privada para volar en el Reino Unido y en los Estados Unidos. Eso se traduce en que no podía transportar pasajeros dentro de la Unión Europea salvo en un régimen de reparto de gastos.

Además, el hombre había estudiado estudió para obtener una licencia de piloto comercial (CPL) desde diciembre de 2012 hasta julio de 2014, pero abandonó el curso sin obtenerla después de no haber completado su formación teórica.

Stuart Smith, jefe de capacitación de la Cranfield Aviation Training School, advirtió: "Es común que los pilotos privados de mediana edad realicen el curso de conocimientos teóricos de CPL para que puedan completar el entrenamiento de vuelo de CPL y puedan ganar dinero como pilotos o instructores de vuelo".

Smith señaló además que Ibbotson se puso en contacto en 2016 con la intención de reanudar su formación, pero nunca la siguió más. Y añadió que había enviado un informe a la Autoridad de Aviación Civil (AAC) poco después de la tragedia.

Las investigaciones de la AAIB continuarán analizando las comunicaciones de tráfico aéreo y el radar en busca de nuevas pistas para establecer cómo se produjo la caída del avión.

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