Fue anunciado con bombos y platillos. Y no era para menos, el diputado nacional Martín Llaryora y vicegobernador con licencia, es el nuevo intendente peronista de Córdoba tras cuatro décadas. Germán Kammerath, el líder de la UCeDe cordobesa aliado de Carlos Menem y José de la Sota no era peronista, pese a que gobernó entre 1999 y 2003 bajo el paraguas del PJ.

Juan Domingo “Cacho” Coronel, depuesto por el golpe de Estado cívico militar del 24 de marzo de 1976 fue el último intendente peronista de la ciudad de Córdoba.

“Es un gran triunfo, felicitaciones a todos. Quiero agradecer a todo el pueblo de Córdoba, a todos aquellos que nos acompañaron. Gracias por afianzar este triunfo y gracias a aquellos que no nos acompañaron, pero que afianzaron la democracia. Vamos a trabajar con todo para recuperar a la ciudad. Con diálogo, con consenso y con acuerdos”, aseguró, en tono conciliador, Martín Llaryora. Así comenzó un discurso que tuvo algunos momentos muy emotivos, como cuando recordó al fallecido gobernador José de la Sota. “Sabía que José nos iba a iluminar desde el cielo”, dijo unos minutos antes de terminar.

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Con el Quórum Hotel repleto de militantes y dirigentes de todo el interior, además de funcionarios provinciales; Llaryora aseguró a la militancia que “las mesas testigo y las tendencias nos indican que hemos obtenido un gran triunfo".

La jefa de la campaña de Llaryora fue la diputada Alejandra Vigo, esposa del gobernador Schiaretti, quien nunca pudo llegar a la Intendencia capitalina. “El éxito estuvo en la templanza de un hombre que condujo a este equipo, mi gran amigo Juan Schiaretti, el próximo gobernador de Córdoba”, dijo, a la vez que agradeció a “Alejandra, una gran amiga, que es la responsable para que miles y miles de niños tengan mejor salud. Es una amiga que empujó para que esto sea realidad”.

“Olé, olé, olé, Martín, Martín”; y “Olé, olé, olé, Gringo, Gringo”, coreaban los militantes con las remeras de Hacemos por Córdoba, festejando haber logrado conquistar el Gobierno municipal.

“Fue una campaña con mucho trabajo. Gracias a todos los que nos abrieron las puertas. Veía y notaba que la gente no quiere más agresiones, quiere propuestas, quiere que le resuelvan problemas para poder vivir mejor. Este triunfo es histórico. Hablo del triunfo de mi gran amigo, el próximo gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti”, afirmó Llaryora en referencia al gobernador que logró su tercer mandato no consecutivo.

El ex intendente de San Francisco no pudo votarse a sí mismo porque realizó el cambio de domicilio en enero pasado. El jueves, sobre la hora, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) habilitó a Llaryora a ser candidato a intendente.

Su compañero de fórmula es el delasotista Daniel Passerini, quién también fue intendente de la sureña localidad de Cruz Alta, en el límite con Santa Fe. “Un fuerte aplauso para Daniel (Passerini), un médico del interior del interior, que fue ministro y que se animó a acompañarme”, le regaló.