El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, convocó oficialmente a las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) en la ciudad de Buenos Aires para que se realicen en paralelo a las nacionales, el próximo 11 de agosto. El decreto 183/19, que formaliza el llamado a las urnas, no hace mención alguna a las instancias siguientes del proceso electoral, de forma tal que deja abierta una puerta para despegarse del calendario establecido por Mauricio Macri.

Si bien el gobierno porteño ya manifestó públicamente que la ciudad realizará las elecciones generales el 27 de octubre, junto a las nacionales, nada ha dicho aún sobre la segunda vuelta. Como anticipó El Destape hace tres semanas, Rodríguez Larreta evalúa la posibilidad de desdoblar el ballotage para evitar que la imagen negativa de Macri le complique las chances de reelección. La aparición de este nuevo decreto abona esa hipótesis.

En las oficinas de Parque Patricios cunde la preocupación porque la mala imagen del gobierno nacional y del presidente Macri hunde las prospectos electorales del oficialismo incluso en los distritos más fértiles. Por primera vez desde 2007, Cambiemos corre el riesgo de perder el gobierno de la ciudad donde nació y se proyectó a la escena nacional. Según números que manejan en el GCBA, Rodríguez Larreta tendría dificultades para vencer en segunda vuelta a cualquier candidato no identificado con el kirchnerismo.

El decreto 183/19, además, incluye novedades en el sistema electoral metropolitano. En línea con lo dispuesto por el Congreso de la Nación, la ciudad incorporará desde este año la paridad de género a la hora de confeccionar las listas para legisladores y comuneros. Además, por primera vez, serán obligatorios los debates previos a las primarias, no solo para los candidatos a jefe de Gobierno; también para quienes se postulen a la presidencia de cada una de las quince comunas.

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