San Juan fue la primera provincia en la que las ansias y deseos de unidad se concretaron en una sola lista que contiene a las diferentes expresiones del peronismo. El Frente Todos se impuso con una contundente victoria y el gobernador Sergio Uñac podrá sacar pecho que con todo el peronismo unido el triunfo ante Cambiemos es más que posible.

Desde el entorno del mandatario sanjuanino ven con buenos ojos la exposición que el triunfo en las urnas le da al gobernador, pensando en una proyección nacional como un hombre fuerte del armado peronista para este 2019.

“Primero hay que ganar en San Juan y su responsabilidad es con la provincia”, repite un allegado a Uñac cuando la prensa le pregunta sobre las intenciones del referente peronista aunque aclara que “nadie se abraza con un perdedor”.

Con la chapa puesta (55,7% de los votos, más de 20 puntos por encima de su rival y bien posicionado para su reelección el 2 de junio), la mira del “uñaquismo” pasa a estar en impulsar el “modelo San Juan” a escala nacional, empezando por la unidad del aún disperso universo peronista.

En esa línea se expresó su mentor y hoy socio político, José Luis Gioja, en medio de los festejos por el triunfo. Vestido de camisa celeste y camiseta del flamante campeón Racing, el diputado afirmó: “Esta victoria significa que hacer la unidad genera triunfos”. Y pidió la conformación de un gran “frente progresista” que dispute con el macrismo en octubre.

La estrategia del sanjuanino es clara: unir al peronismo provincial (cosa que logró), contener al kirchnerismo, Frente Renovador y a las demás expresiones, ir por la reelección e imponerse con una diferencia como la que finalmente logró. Esa imagen deja bien parado a Uñac ante los dirigentes nacionales que aún siguen con las vueltas de que si la unidad es con o sin Cristina.

Incluso, en el entorno del gobernador observan a la unidad nacional mucho más cercana de lo que pareciera. Recuerdan lo ocurrido en San Juan y la actitud del kirchnerismo de bajar a su candidato en las elecciones de Córdoba. “Todos esos son gestos”, remarcan mientras trazan el horizonte en el 22 de junio, día del cierre de listas. Hasta deslizan que muchos de los críticos a la unidad con el cristinismo son menos reacios cuando se les pregunta en privado.

Además, observan en el ex minisstro de Economía Roberto Lavagna a un hombre que puede encabezar ese frente de unidad, pero para nada excluyen al kirchnerismo y mucho menos a Cristina, de quien destacan su intención de voto a nivel nacional. “Tiene con qué presentarse”, evalúan.

Fuera y con el micrófono encendido, funcionarios sanjuaninos tienen un discurso similar al del kirchnerismo: crítican al modelo especulativo financiero del Gobierno, piden fomentar la producción y el consumo con ayuda estatal. Claro, ese modelo choca de frente con las obligaciones que el Gobierno actual contrajo con el FMI, que pasará de poner dinero a querer cobrarlo en 2020.

Al respecto, las respuestas que dan no son ambiguas: “No se va a poder cumplir con el acuerdo con el Fondo”, aseguran. La idea de renegociar el acuerdo para que no sea un yunque para la economía real es algo que sobrevuela a todo el universo peronista.

Asimismo, analizan que la “ola de unidad” en las provincias podría ser el empujón para que los más díscolos a unificar frentes con la ex presidenta terminen cediendo. El mensaje que quisieron dar desde San Juan a sus pares es claro: unidos, triunfaremos, divididos perderemos.