Con la reelección asegurada del gobernador peronista Juan Schiaretti, hoy están habilitados para votar 2.904.739 cordobeses; quienes lo harán en 8.653 mesas de las 1.218 escuelas distribuidas en toda la provincia mediterránea.

Además del gobernador y su vice, los cordobeses elegirán 70 legisladores provinciales e intendentes en 194 ciudades y pueblos. La batalla central será en la ciudad de Córdoba, donde se definirá si el peronismo vuelve a gobernar la ciudad de Córdoba de la mano de Martín Llaryora. La última vez que el PJ gobernó la Capital, fue entre 1999 y 2003, cuando el menemista Germán Kammerath, de la UceDe, en una alianza entre Carlos Menem y el extinto José de la Sota, llegó al Palacio 6 de Julio, como se llama la Intendencia cordobesa. Si el peronismo destrona a Cambiemos del gobierno de la Capital; será un duro golpe a la estrategia reeleccionista del presidente Mauricio Macri y de la alianza conservadora.

Esta es la tercera vez que en Córdoba se utiliza la Boleta Unica de Sufragio (BUS) luego de la reforma electoral de 2008 aprobada por el PJ y la UCR.

Schiaretti, es el único candidato que mantiene buena sintonía con los tres presidenciables con chances en octubre: el presidente Macri, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el ex ministro Roberto Lavagna.

Macri contó en el Congreso con los votos de los representantes del PJ de Córdoba –entre ellos el del diputado Llaryora para aprobar las leyes del ajuste; Cristina ordenó bajar la candidatura a gobernador del diputado Pablo Carro como una señal de unidad del peronismo; y Lavagna intenta sostener su candidatura con la liga de gobernadores peronistas entre los que destaca Schiaretti como armador.

Por las dudas, desde Río Cuarto, en el último tramo de la campaña, Schiaretti avisó: “Se equivocan los que creen que las elecciones del domingo significan algo en el orden nacional, eso es no entender cómo funcionamos los cordobeses. Cuando elegimos gobernador, los de afuera son de palo”.

Dueño único del PJ cordobés, Schiaretti concedió poquísimo espacio de poder a los herederos de su socio histórico José de la Sota, fallecido en un accidente vial la noche del 15 de septiembre del año pasado: Natalia de la Sota, la hija del ex gobernador; y Adriana Nazario, su última pareja, compiten hoy por una banca en la Legislatura.

Unión por Córdoba, la vieja alianza armada por De la Sota para llegar al poder en julio de 1999 también fue disuelta, y pensando en su construcción nacional, Schiaretti armó Hacemos por Córdoba, a la que incorporó al Partido Socialista del gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti; y al GEN de Margarita Stolbizer.

En 2019, la Casa Rosada ya tuvo siete derrotas consecutivas en elecciones provinciales generales –como Neuquén y Río Negro- como así también en las PASO –destacan La Pampa, Entre Ríos y Santa Fe-; y la elección de hoy sumará otra derrota al sello Cambiemos; que en Córdoba lleva dos listas para la gobernación: el radical Mario Negri es candidato de Córdoba Cambia, el sello avalado por la Casa Rosada y sostenido políticamente por el jefe de Gabinete Marcos Peña; mientras que el intendente capitalino Ramón Javier Mestre se plantó al dedo porteño que quería imponer los candidatos y va con la boleta de la Unión Cívica Radical.

En la ciudad de Córdoba, donde se concentra casi el 40% del padrón provincial con 1.101.650 votantes, las encuestas dan ganador por arrastre de la lista completa al peronista Llaryora, quién paradójicamente no vodrá votarse a sí mismo, y aún hoy está empadronado en la mesa 7619 de la escuela Primera Junta de la ciudad de San Francisco, ubicada en el límite con Santa Fe, a 208 kilómetros al este de la Capital cordobesa.

Sin embargo, Luis Juez de Córdoba Cambia no pierde la esperanza y busca dar el batacazo y volver a la Intendencia, donde gobernó entre 2003 y 2007 con una fuerte impronta estatista: “La Justicia adicta al poder diseñó esta Boleta Unica tramposa que instaura el fraude institucionalizado. Si el PJ de Schiaretti se queda con el gobierno de la Provincia y de la Capital, confirmará que se convertirá en el PRI mexicano, que confunde Partido, Gobierno y Estado”, acusó Juez.

Rodrigo de Loredo, yerno del ministro de Defensa Oscar Aguad y apoyado por el jefe de la bancada PRO de Diputados, Nicolás Massot va de candidato de la UCR de Mestre y está tercero en las encuestas. Al igual que lo ocurrido en la Provincia, la división de Cambiemos pavimentó el camino para que el PJ se quede con la Municipalidad de Córdoba.

En la Casa Rosada descuentan la victoria de Schiaretti, pero no lo anotan todo a pérdida: saben que una gran porción del electorado que vota al candidato peronista cordobés, en las PASO de agosto, en las presidenciales de octubre y la segunda vuelta de noviembre, lo hará por Macri. En 2015, Mauricio Macri logró en el balotaje el 72% de los votos en esta provincia mediterránea, porcentaje que le aseguró la victoria sobre Daniel Scioli. Ese aluvión de votos no lo logró Macri ni la entonces exitosa marca Cambiemos; sino que hubo un fuerte trabajo de De la Sota y Schiaretti a favor del candidato conservador.

En 2017, el dirigente macrista Héctor “La Coneja” Baldassi, que hoy acompaña a Negri en la fórmula de Córdoba Cambia; le sacó 20% de diferencia a Martín Llaryora en las elecciones de diputados nacionales. Hay un núcleo duro del votante conservador cordobés que indistintamente de su clase social votará hoy al PJ cordobés de Schiaretti; y a nivel nacional votará a Cambiemos, más allá de la crisis que también asola a Córdoba con altísimos niveles de pobreza y desocupación.