El periodista Roberto Navarro analizó la semana política, que incluyó la victoria de la derecha peronista de la mano de Juan Schiaretti en Córdoba como la presentación del libro de Cristina.

Durante su editorial de este domingo, contó que el establishment analiza unir un sector del radicalismo con Alternativa Federal, de la mano del gobernador cordobés, para impulsar a Lavagna y así que haya dos opciones de derecha para competirle a la ex presidenta.

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“La derecha está fuerte en el mundo y en la región. La va a seguir peleando. Hoy la mitad podría votar a Cristina en un balotaje, está parada en el centro de la escena política. Pero cuidado: la derecha está fuerte en el mundo y en la región y la va a seguir peleando. ¿Qué espera el establishment de Schiaretti? Que sea candidato o diga quién es. El nombre más fuerte es Roberto Lavagna”, explicó el director de El Destape.

“Cristina en la presentación de su libro ya dejo algunos adelantos de lo que quiere hacer y algunas respuestas a estas exigencias. Porque están esperando de ella lo que esperaron de Dilma. Te acordás que puso un ministro de Economía neoliberal y un presidente del Banco Central neoliberal. A pesar de eso, se la cargaron. Pero obviamente que Cristina, y más si hace algún tipo de alianzas, va a tener presiones para ser un gobierno ortodoxo o neoliberal”, recordó Navarro.

“En el discurso de Cristina hubo también una respuesta al establishment. Cuando dijo 'yo no soy neutral', se refirió a que, si tiene que elegir entre el pueblo y el establishment, está del lado del pueblo. Del trabajador antes que de los empresarios”.

Ella propone algo diferente porque si alguien no la votó en 2015, si propusiera lo mismo no la van a votar. Además, se para en un lugar diferente porque el mundo cambió, nos endeudamos, pasaron cosas como diría Macri.

¿Por qué ese contrato social? Porque tenés que buscar un acuerdo a una política que va a modificar cosas duras.

Además, el periodista enfatizó en que Cristina está molesta con lo que pasó con la periodista de Todo Noticias: “No era Magnetto, era una chica haciendo un móvil y había 20 o 30 personas que le decía cosas”. Eso perjudica a Cristina, porque es usado en su contra. “Busca la paz y la racionalidad. Hay que dejar que ellos (Cambiemos) violen las leyes, persigan, griten. Nosotros no”.