La mediática Amalia Granata, fuerte militante contra la despenalización del aborto, se peleó con sus aliados políticos y su candidatura a diputada provincial, por la que este domingo participó en las elecciones primarias en Santa Fe bajo el nombre “Somos Vida”, podría perder validez.

La Alianza Unite por la Familia y la Vida, integrada por los partidos Unite, el Partido del Campo Popular y el Partido Popular, decidió presentar una abstención a participar de las elecciones en las categorías de diputados provinciales, senadores departamentales y gobernador.

Los representantes de las fuerzas que integran la alianza argumentan que Granata y los candidatos de extracción evangélica que integran la lista “no respetan la autoridad partidaria y no están afiliados a los partidos”, que en consecuencia “es imposible establecer que sean fieles representantes de los mismos”.

La lista de Granata está constituida por varios integrantes de grupos “pro Vida” o antiabortistas, y la misma candidata tuvo un momento de tensión durante la votación, ya que la presidenta de la mesa donde concurrió a sufragar en Rosario la recibió exhibiendo el pañuelo verde de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

La disputa

La pelea con sus aliados comenzó hace unos meses, cuando el presidente de Unite, José Bonacci, quiso introducir a su ex esposa, Beatriz Brouwer, como segunda candidata en lugar del pastor Walter Ghione. El sector de Granata se organizó y rechazó la jugada, que calificaron de “fraudulenta”, y el Tribunal Electoral de la provincia no permitió el cambio de nombres. La respuesta de Bonacci fue dura: le hizo a la panelista una querella por calumnias e injurias por declaraciones que hizo en los medios hablando del tema y bajó la lista.

Todo esto pasó después de que estén impresas las boletas, con lo cual ya no podían quitarla, y además, para que la decisión quede firme, falta que el Tribunal Electoral dirima si hace caso a la decisión de Unite, o dice que Granata puede competir igual en junio. Para algunos partidos políticos son muy apetecibles los votos que quedarían huérfanos. “El partido nos quiere bajar, pero el Tribunal tiene que expedirse y no es fácil que puedan. Es muy difícil que hagan lugar a ese pedido, ya que es inconstitucional, y no hay argumentos sólidos para bajar una lista que fue oficializada y votada. Yo creo que vamos a poder competir con el mismo sello”, dijo Ghione consultado por El Destape. El líder evangélico cree que eso tendría que conocerse esta semana. Pero todas las decisiones del TE están muy demoradas.

Sin embargo, el abogado constitucionalista Domingo Rondina no cree que el TE le dé la razón a Granata. “Lo que está en discusión acá es si las candidaturas son de los partidos o pertenecen al Tribunal Electoral. Desde la reforma constitucional de 1994, en Argentina el monopolio de las candidaturas es de los partidos, que son los únicos que pueden proponer candidatos. Así lo indica también la jurisprudcencia de la Corte y la Cámara Nacional Electoral”, afirmó el especialista en derecho electoral.

Para Rondina, en este caso concreto, “lo que se debate es si la candidatura de Granata puede mantenerse aún cuando su partido no la quiera mantener”. “Yo entiendo que no puede subsistir, pero hay otros que dicen que la gente ya votó y el TE no la puede bajar. Pero para mí no es lógico que un candidato pueda hacer lo que quiera, incluso contra la voluntad de su partido, y éste se vea obligado a dejarle el sello”, explicó el abogado.