“Asperísima”. Así calificó un operador del macrismo santafesino la interna en la provincia por la candidatura a gobernador. Según la fuente, con llegada a la mesa nacional, la competencia en primarias entre el intendente de Santa Fe, José Corral (UCR), contra el diputado provincial Federico Angelini (PRO), “es una fija”.

En los pasillos de la Casa Rosada se comenta que el diputado macrista Lucas Incicco iría de vice de Corral, furioso elogiador del presidente, mientras que, por el otro lado, el legislador provincial Julián Galdeano (radical del grupo MAR y presidente del partido en la provincia) acompañaría en la fórmula a Angelini. Este último cuenta, además, con el aporte de un sector de la Coalición Cívica y el partido Fe, del fallecido Momo Venegas, más los diputados José Núñez y Gisela Scaglia. Pero Incicco asegura el respaldo de Elisa Carrió, que no simpatiza con Corral, a través de su mujer de confianza en Santa Fe, Lucila Lehmann.

Desde Buenos Aires afirmaron que el Jefe de Gabinete, Marcos Peña, estaría dispuesto a permitir que las diferencias se resuelvan en las primarias. “Van a dejar jugar a los dos, va a haber interna”, aseguraron. Con Angelini –histórico armador en la provincia a pesar de su juventud- quedaron, además del MAR de Galdeano (uno de los últimos en abandonar el Frente Progresista), el grueso del PRO santafesino. Algunos pocos se fueron con Corral.

“El candidato tiene que tener impronta PRO. Tenemos la estructura, la dirigencia y la militancia que nos respalda", dijo el concejal rosarino, Carlos Cardozo. "Nos apoyan sectores del radicalismo que no se han concentrado alrededor de Corral, como él esperaba”, agregó.

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En Cambiemos saben que esta es una elección mucho más difícil que las de 2011 y 2015, en las que Miguel Del Sel estuvo a punto de quedarse con la victoria. Algunas encuestas los dan terceros, y los otros candidatos (Antonio Bonfatti, María Eugenia Bielsa y Omar Perotti) son fuertes, en especial los del peronismo, que corría siempre de atrás en los anteriores comicios. Por eso, en el PRO aceptaron que “el contexto nacional pesa” pero insistieron en que “hay un piso de Cambiemos que no baja del 30%”. “Si levanta lo nacional y los candidatos pegan en la gente, ese piso va para arriba”, argumentaron.

Doble nudo

Pero el gran problema de Cambiemos está en Rosario y Santa Fe, las dos principales ciudades de la provincia. Corral podría perder el control sobre la capital provincial. El socialista Emilio Jatón (ganó las últimas elecciones a concejal) y el peronista Ignacio Martínez Kerz tienen chances de arrebatarle la intendencia al candidato de Cambiemos, el diputado nacional Albor Cantard, al que hoy no le dan los números para retener la intendencia.

En Rosario, el candidato que mejor medía y que ganó las elecciones a concejal en 2017, Roy López Molina, desapareció hace dos meses y no volvió a hacer declaraciones públicas. “Se lo tragó la tierra. Puede ser que se baje”, comentó una fuente nacional. López Molina fue uno de los más perjudicados por la caída en la imagen del gobierno de Mauricio Macri. Pero la clave estaría en algún roce con Angelini, mientras Corral no para de adularlo.

“En Rosario, Fede (Angelini) es el que maneja el territorio y Roy no va a hacer campaña enfrentándolo", dijo el operador y agregó: "Como se perfila la cosa, no quiere ser candidato y jugarse por Fede o Corral, por eso se correría. Roy tiene vuelo propio y Angelini nunca lo dejó crecer”. Para explicar el distanciamiento, aseguró que “Roy armó un grupo - que se llamaba Conversaciones - los domingos, en el que se juntaban todos los dirigentes de Cambiemos a discutir de política. Angelini se lo boicoteó, porque juntaba tropa propia”.

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En tanto, desde el entorno del jefe del PRO en Santa Fe deslizaron: “Quizás Roy considera que la candidatura de Fede afecta sus chances, pero se equivoca. ¿Qué mejor para él que el candidato a gobernador sea de Rosario? ¿Cómo salís a hacer campaña en Rosario con el intendente de Santa Fe?”, se preguntaron.

Lo cierto es que hoy el macrismo está esperando que López Molina se decida, pero los tiempos apremian y el 22 de febrero todo debe estar cocinado. De bajarse, el candidato sería el concejal Gabriel Chumpitaz (hombre de Angelini) o el díscolo radical Jorge Boasso, que durante la última elección denunció una actitud proscriptiva sobre su candidatura de parte de Corral que le negó la chance de ir a internas. Ninguna de las dos opciones junta, a priori, la misma cantidad de votos que el joven candidato. Pero habrá que esperar que hablen las urnas.

*Nicolás Maggi, corresponsal de El Destape en Santa Fe.