Reunión bilateral entre dos jefes de Estado, palacio del Kremlin, 23 de abril de 2014. La presidenta argentina, Cristina Kirchner, cierra acuerdos comerciales y tecnológicos con su par ruso, Vladimir Putin.

En determinado momento, la mandataria argentina siente sed, toma la botella de agua que está sobre la mesa y la abre. Atento a los movimientos de su invitada, Putin estira la mano y no le permite a la dama hacer semejante esfuerzo: toma él la botella y le sirve. La jefa de Estado argentina toma el vaso, bebe, y lo mira con agradecimiento.

El relato no es ficción: ocurrió ante las cámaras del mundo y quedó registrado en un video que rápidamente se viralizó en las redes sociales. Aquí, el fragmento:

Cristina y Putin