Luego de que el Gobierno anunciara el incremento del monto total del acuerdo con el FMI a u$s 57.100 millones, el presidente Mauricio Macrirealizó un escueto discurso en el que repitió sus saturados eufemismos para hablar de pobreza.

El mensaje del Presidente duró apenas ocho minutos, incluyendo el saludo inicial, la despedida y el pase a los ministros Dante Sica y Carolina Stanley, y estuvo repleto de frases vacías y armadas, además de obvios ataques al kirchnerismo.

El presidente se refirió a los números de pobreza anunciados por el INDEC (27,3% en el primer semestre de 2018) y volvió a utilizar metáforas aéreas. "Es un número que esperábamos, que refleja las turbulencias de los últimos meses y las dificultades que estamos atravesando", aseguró.

En la misma, línea remarcó más tarde que "juntos, pasada esta tormenta, vamos a crecer" y que "este es el camino".

Y aprovechó el momento para echarle la culpa a la administración de Cristina Kirchner con un endeble argumento: "Es bueno recordar que cuando llegamos al Gobierno encontramos una pobreza del 32,2% y no siquiera ese dato era real".

Con en la mayoría de sus discursos, el jefe de Estado reiteró frases armadas como "muchos argentinos elegimos cambiar" y la famosa meta, cada vez más lejana, de "reducir la pobreza". Del mismo modo, repitió sus habituales excusas: "tenemos meses difíciles por delante" y "los resultados van a demorar", pese a que ya casi lleva tres años de mandato.

De aquella viejas promesas de campaña con objetivos llamativos como la pobreza cero, el Presidente decidió reducir la expectativa y admitió que apenas va a "dejar los cimientos listos para que venga quien venga pueda continuar este camino hasta cumplir definitivamente con este objetivo"

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