La disparada del dólar y la incapacidad del Gobierno nacional de controlar la fuga de capitales no hizo más que reforzar algo que fue advertido desde el inicio de la gestión Cambiemos: la política de endeudamiento externo en las provincias-por presión de Nación frente al desfinanciamiento generalizado- no era más que un salvavidas de plomo ante la inestabilidad de “abrirse al mundo” sin ningún tipo de regulación para el flujo de capitales.

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Por otro lado, las provincias patagónicas que accedieron al endeudamiento en dólares –en muchos casos para solventar gastos corrientes- atraviesan en la actualidad diferentes crisis políticas y económicas, tal es el caso de Chubut (desmanejo económico y político), Neuquén (crisis de docentes y de estatales), Río Negro (crisis en la producción del alto valle) y Tierra del Fuego (alto desempleo en el sector industrial). La única jurisdicción de la región que no tomó deuda en dólares –porque su legislatura provincial no lo autorizó- fue Santa Cruz. Quizás este sea un ítem que ayudó a no agudizar su situación financiera.

El endeudamiento contraído durante la gestión Cambiemos ya equivale a casi 142.000 millones de dólares, según el último relevamiento realizado por la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET). El stock de deuda saltó de representar el 37,6 por ciento del PBI en 2015 a 54,6 por ciento del PBI en 2017. “Para la historia reciente significa que hubo un crecimiento nominal de deuda de una cifra cercana a USD 100.000 millones, en 24 meses, lo que es el doble del aumento de deuda realizado por la dictadura entre 1976-1983”, sostuvo el informe del Observatorio de Deuda Externa de la UMET.

Del total de deuda adquirida, hubo una fuga de divisas equivalente a los 65.000 millones de dólares (sin el cómputo de los intereses) y la misma asciende a los 88.000 millones de dólares fugados si se contabiliza el pago de intereses. “Sólo en el primer trimestre enero-marzo del año 2018 –señaló el informe de la UMET- entre atesoramiento de billetes comprados como activos externos, pagos de rentas financieras y otras rentas al exterior y salida por turismo, los egresos alcanzaron los 9800 millones de dólares, un 26 por ciento más que en 2017, un 70 por ciento por encima de 2016 y un 176 por ciento por arriba de ese mismo valor en 2015”.

La deuda en dólares en las provincias

El endeudamiento en dólares en las provincias fue, hasta diciembre de 2017, de 12.336 millones con vencimientos que van desde los 3 hasta los 10 años. Esto incluye a las jurisdicciones de Neuquén, Mendoza, Chubut, Córdoba, Salta, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires, Tierra del Fuego, La Rioja, Jujuy, Río Negro, y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La provincia de Neuquén tomó deuda en dólares en dos oportunidades por un total de 715 millones, con tasas de interés que van del 7,5% al 8,63%, altísima en relación a lo que pagan otros países de la región.

La provincia de Río Negro tomó deuda en dólares una sola vez, en diciembre del año pasado, por 300 millones, a una tasa del 7,75 por ciento.

Chubut se endeudó por 700 millones de dólares a 7 y 10 años, con tasas que van desde el 7,75 por ciento hasta los casi 9 puntos (8,88%).

En Tierra del Fuego, la deuda tomada en dólares fue de 200 millones con una tasa de 8,95 por ciento, a devolver en 10 años.

En total, la deuda en dólares de las cuatro provincias de la Patagonia mencionadas fue de 1915 millones. Esto equivale al 16 por ciento del endeudamiento en dólares de todas las jurisdicciones. La provincia de Buenos Aires se endeudó por 4000 millones, es decir el 32 por ciento del total.

La deuda se toma en dólares, ingresa al Banco Central, la entidad monetaria la computa como reservas, y la provincia recibe su equivalente en pesos pero luego deberá cancelar en moneda extranjera. El endeudamiento de las provincias fue otra de las estrategias de la Administración central para engrosar sus reservas a costa de la estabilidad de las jurisdicciones. Con una inflación que no cede, y un aumento del tipo de cambio, en muchos casos ese dinero que ingresó a las arcas provincias ya se vio licuado y sus gobernantes deberán estar pensando de qué manera seguirán pagando los intereses asumidos frente a la inestabilidad que se está viviendo por estas horas.

NOTA PUBLICADA EN CADENA DEL SUR